Exodo: Éxodo

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miércoles, 4 de junio de 2014

Éxodo

Libro segundo de Moisés

Éxodo (Éx) 40 Capitulos

Autor: Moisés, de acuerdo con la tradición
Tema: Liberación
Palabras clave: Liberación, sacrificio, señal, tabernáculo, santuario


Éxodo capítulo 1
[1] Lista de los israelitas que fueron a Egipto con Jacob, cada uno con su familia: [2] Rubén, Simeón, Leví, Judá, [3] Isacar, Zabulón, Benjamín, [4] Dan, Neftalí, Gad y Aser. [5] Descendientes directos de Jacob, setenta personas; José ya estaba en Egipto. [6] Murió José, sus hermanos y toda aquella generación, [7] pero los israelitas crecían y se propagaban, se multiplicaban y se hacían fuertes en extremo e iban llenando todo el país. [8] Subió al trono en Egipto un nuevo faraón que no había conocido a José, [9] y dijo a su pueblo: ---Mirad, los israelitas se están volviendo más numerosos y fuertes que nosotros; [10] vamos a vencerlos con astucia, pues si no crecerán; y si se declara la guerra, se aliarán con el enemigo, nos atacarán y después se marcharán de nuestra tierra. [11] Así pues, nombraron capataces que los explotaran como cargadores en la construcción de las ciudades granero de Pitón y Ramsés. [12] Pero cuanto más los oprimían, ellos más crecían y se propagaban. Hartos de los israelitas, [13] los egipcios les impusieron trabajos penosos, [14] y les amargaron la vida con dura esclavitud, imponiéndoles los duros trabajos del barro, de los ladrillos y toda clase de trabajos del campo.[15] El rey de Egipto ordenó a las comadronas hebreas --una se llamaba Séfora y otra Fuá--: [16] ---Cuando asistáis a las hebreas y les llegue el momento, si es niño lo matáis, si es niña la dejáis con vida. [17] Pero las comadronas respetaban a Dios, y en vez de hacer lo que les mandaba el rey de Egipto dejaban con vida a los recién nacidos. [18] El rey de Egipto llamó a las comadronas y las interrogó: ---¿Por qué obráis así y dejáis con vida a las criaturas? [19] Contestaron al faraón: ---Es que las mujeres hebreas no son como las egipcias: son robustas y dan a luz antes de que lleguen las comadronas. [20] Dios premió a las comadronas: el pueblo crecía y se hacía muy fuerte, [21] y a ellas, como respetaban a Dios, también les dio familia. [22] Entonces, el faraón ordenó a todos sus hombres: ---Cuando les nazca un niño, echadlo al Nilo; si es niña, dejadla con vida.

Éxodo capítulo 2
[1] Un hombre de la tribu de Leví se casó con una mujer de la misma tribu; [2] ella concibió y dio a luz un niño. Viendo lo hermoso que era, lo tuvo escondido tres meses. [3] No pudiendo tenerlo escondido por más tiempo, tomó una cesta de mimbre, la embadurnó de barro y pez, colocó en ella a la criatura y la depositó entre los juncos, a la orilla del Nilo. [4] Una hermana del niño observaba a distancia para ver en qué paraba aquello. [5] La hija del faraón bajó a bañarse en el Nilo, mientras sus criadas la seguían por la orilla. Al descubrir la cesta entre los juncos, mandó a la criada a recogerla. [6] La abrió, miró dentro y encontró un niño llorando. Conmovida, comentó: ---Es un niño de los hebreos. [7] Entonces, la hermana del niño dijo a la hija del faraón: ---¿Quieres que vaya a buscar una nodriza hebrea que te críe el niño? [8] Respondió la hija del faraón: ---Anda. La muchacha fue y llamó a la madre del niño. [9] La hija del faraón le dijo: ---Llévate este niño y críamelo, y yo te pagaré. La mujer tomó al niño y lo crió. [10] Cuando creció el muchacho, se lo llevó a la hija del faraón, que lo adoptó como hijo y lo llamó Moisés, diciendo: ---Lo he sacado del agua. [11] Pasaron los años, Moisés creció, salió adonde estaban sus hermanos y los encontró transportando cargas. Y vio cómo un egipcio maltrataba a un hebreo, uno de sus hermanos. [12] Miró a uno y otro lado, y viendo que no había nadie, mató al egipcio y lo enterró en la arena. [13] Al día siguiente, salió y encontró a dos hebreos riñendo, y dijo al culpable: ---¿Por qué maltratas a tu compañero? [14] Él le contestó: ---¿Quién te ha nombrado jefe y juez nuestro? ¿Es que pretendes matarme como mataste al egipcio? Moisés se asustó pensando que la cosa se había sabido. [15] Cuando el faraón se enteró del hecho, buscó a Moisés para darle muerte; pero Moisés huyó del faraón y se refugió en el país de Madián. Allí se sentó junto a un pozo. [16] El sacerdote de Madián tenía siete hijas, que solían salir a sacar agua y a llenar los abrevaderos para abrevar el rebaño de su padre. [17] Llegaron unos pastores e intentaron echarlas. Entonces Moisés se levantó, defendió a las muchachas y abrevó su rebaño. [18] Ellas volvieron a casa de Raquel, su padre, y él les preguntó: ---¿Cómo hoy tan pronto de vuelta? [19] Contestaron: ---Un egipcio nos ha librado de los pastores, nos ha sacado agua y ha abrevado el rebaño. [20] Replicó el padre: ---¿Dónde está? ¿Cómo lo habéis dejado marchar? Llamadlo que venga a comer. [21] Moisés accedió a vivir con él, y éste le dio a su hija Séfora por esposa. [22] Ella dio a luz un niño y Moisés lo llamó Guersón, diciendo: Soy forastero en tierra extranjera. [23] Pasaron muchos años, murió el rey de Egipto, y los israelitas se quejaban de la esclavitud y clamaron. Los gritos de auxilio de los esclavos llegaron a Dios. [24] Dios escuchó sus quejas y se acordó del pacto hecho con Abrahán, Isaac y Jacob; [25] y viendo a los israelitas, Dios se interesó por ellos.

Éxodo capítulo 3
[1] Moisés pastoreaba el rebaño de su suegro Jetró, sacerdote de Madián; llevó el rebaño trashumando por el desierto hasta llegar a Horeb, el monte de Dios. [2] El ángel del Señor se le apareció en una llamarada entre las zarzas. Moisés se fijó: la zarza ardía sin consumirse. [3] Moisés dijo: ---Voy a acercarme a mirar este espectáculo tan admirable: cómo es que no se quema la zarza. [4] Viendo el Señor que Moisés se acercaba a mirar, lo llamó desde la zarza: ---Moisés, Moisés. Respondió él: ---Aquí estoy. [5] Dijo Dios: ---No te acerques. Quítate las sandalias de los pies, pues el sitio que pisas es terreno sagrado. [6] Y añadió: ---Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob. Moisés se tapó la cara temeroso de mirar a Dios. [7] El Señor le dijo: ---He visto la opresión de mi pueblo en Egipto, he oído sus quejas contra los opresores, me he fijado en sus sufrimientos. [8] Y he bajado a librarlos de los egipcios, a sacarlos de esta tierra para llevarlos a una tierra fértil y espaciosa, tierra que mana leche y miel, el país de los cananeos, hititas, amorreos, fereceos, heveos y jebuseos. [9] La queja de los israelitas ha llegado a mí, y he visto cómo los tiranizan los egipcios. [10] Y ahora, anda, que te envío al faraón para que saques de Egipto a mi pueblo, a los israelitas. [11] Moisés replicó a Dios: ---¿Quién soy yo para acudir al faraón o para sacar a los israelitas de Egipto?[12] Respondió Dios: ---Yo estoy contigo, y ésta es la señal de que yo te envío: que cuando saques al pueblo de Egipto, daréis culto a Dios en esta montaña. [13] Moisés replicó a Dios: ---Mira, yo iré a los israelitas y les diré: el Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntan cómo se llama, ¿qué les respondo? [14] Dios dijo a Moisés: ---Soy el que soy. Esto dirás a los israelitas: Yo soy me envía a vosotros. [15] Dios añadió a Moisés: ---Esto dirás a los israelitas: El Señor Dios de vuestros padres, Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob, me envía a vosotros. Éste es mi Nombre para siempre: así me llamaréis de generación en generación. [16] Vete, reúne a las autoridades de Israel y diles: El Señor Dios de vuestros padres, de Abrahán, de Isaac y de Jacob, se me ha aparecido y me ha dicho: Os tengo presentes y veo cómo os tratan los egipcios. [17] He decidido sacaros de la opresión egipcia y haceros subir al país de los cananeos, hititas, amorreos, fereceos, heveos y jebuseos, a una tierra que mana leche y miel. [18] Ellos te harán caso, y tú, con las autoridades de Israel, te presentarás al rey de Egipto y le diréis: El Señor Dios de los hebreos nos ha salido al encuentro, y nosotros tenemos que hacer un viaje de tres jornadas por el desierto para ofrecer sacrificios al Señor nuestro Dios. [19] Yo sé que el rey de Egipto no os dejará marchar si no es a la fuerza; [20] pero yo extenderé la mano, heriré a Egipto con prodigios que haré en el país, y entonces os dejará marchar. [21] Y haré que este pueblo se gane el favor de los egipcios, de modo que al salir no se marchen con las manos vacías. [22] Las mujeres pedirán a sus vecinas, o a las dueñas de las casas donde se alojen, objetos de plata y oro y ropa para vestir a sus hijos e hijas. Así os llevaréis botín de Egipto.

Éxodo capítulo 4
[1] Moisés replicó: ---¿Y si no me creen ni me hacen caso, y dicen que no se me ha aparecido el Señor? [2] El Señor le preguntó: ---¿Qué tienes en la mano? Contestó: ---Un bastón. [3] Dios le dijo: ---Tíralo al suelo. Él lo tiró al suelo, se convirtió en serpiente, y Moisés echó a correr asustado. [4] El Señor dijo a Moisés: ---Échale mano y agárrala por la cola. Moisés le echó mano, y al agarrarla en el puño se convirtió en un bastón. [5] ---Para que crean que se te ha aparecido el Señor, Dios de sus padres, Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob. [6] El Señor siguió diciéndole: ---Mete la mano en el pecho. Él la metió, y al sacarla tenía la piel descolorida como la nieve. [7] Le dijo: ---Métela otra vez en el pecho. La metió, y al sacarla estaba normal, como de carne. [8] ---Si no te creen ni te hacen caso al primer signo, te creerán al segundo. [9] Y si no te creen ni hacen caso a ninguno de los dos, toma agua del Nilo, derrámala en tierra, y el agua que hayas sacado del Nilo se convertirá en sangre. [10] Pero Moisés insistió al Señor: ---Yo no tengo facilidad de palabra, ni antes ni ahora que has hablado a tu siervo; soy torpe de boca y de lengua. [11] El Señor replicó: ---¿Quién da la boca al hombre? ¿Quién lo hace mudo o sordo, perspicaz o ciego? ¿No soy yo, el Señor? [12] Por tanto, ve; yo estaré en tu boca y te enseñaré lo que tienes que decir. [13] Insistió: ---No, Señor; envía el que tengas que enviar. [14] El Señor se irritó con Moisés y le dijo: ---Aarón, tu hermano, el levita, sé que habla bien. Él viene ya a tu encuentro y se alegrará al verte. [15] Háblale y ponle mis palabras en la boca. Yo estaré en tu boca y en la suya, y os enseñaré lo que tenéis que hacer. [16] Él hablará al pueblo en tu nombre, él será tu boca, tú serás su dios. [17] Tú toma el bastón con el que realizarás los signos. [18] Moisés volvió a casa de Jetró, su suegro, y le dijo: ---Voy a volver a Egipto a ver si mis hermanos viven todavía. Jetró le contestó: ---Vete en paz. [19] El Señor dijo a Moisés en Madián: ---Anda, vuelve a Egipto, que han muerto los que intentaban matarte. [20] Moisés tomó a su mujer y a sus hijos, los montó en asnos y se encaminó a Egipto. En la mano llevaba el bastón prodigioso. [21] El Señor dijo a Moisés: ---Mientras vuelves a Egipto, fíjate en los prodigios que he puesto a tu disposición, pues los tienes que hacer delante del faraón. Yo lo pondré terco y no dejará salir al pueblo. [22] Tú le dirás: Así dice el Señor: Israel es mi hijo primogénito, [23] y yo te ordeno que dejes salir a mi hijo para que me sirva; si te niegas a soltarlo, yo daré muerte a tu hijo primogénito. [24] En un albergue del camino, el Señor le salió al paso para darle muerte. [25] Séfora entonces tomó un pedernal, le cortó el prepucio a su hijo, lo aplicó a las partes de Moisés y dijo: ---Eres para mí un marido de sangre. [26] Y el Señor lo dejó cuando ella dijo: marido de sangre --por la circuncisión--. [27] El Señor dijo a Aarón: ---Sal al desierto a recibir a Moisés. Él fue, lo encontró en el monte de Dios y lo besó. [28] Moisés contó a Aarón todas las cosas que el Señor le había encomendado y los signos que le había mandado hacer. [29] Moisés y Aarón fueron y reunieron a las autoridades de Israel. [30] Aarón repitió todo lo que el Señor había dicho a Moisés, y éste realizó los signos ante el pueblo.[31] El pueblo creyó, y al oír que el Señor se ocupaba de los israelitas y se fijaba en su opresión, se inclinaron y se postraron.

Éxodo capítulo 5
[1] Después Moisés y Aarón se presentaron al faraón, y le dijeron: ---Así dice el Señor Dios de Israel: Deja salir a mi pueblo, para que celebre mi fiesta en el desierto. [2] Respondió el faraón: ---¿Quién es el Señor para que tenga que obedecerle dejando marchar a los israelitas? Ni reconozco al Señor ni dejaré marchar a los israelitas. [3] Ellos replicaron: ---El Dios de los hebreos nos ha salido al encuentro: tenemos que hacer un viaje de tres jornadas por el desierto para ofrecer sacrificios al Señor, nuestro Dios; de lo contrario, nos herirá con peste o espada. [4] El rey de Egipto les dijo: ---¿Por qué, Moisés y Aarón, soliviantáis al pueblo en su trabajo? Volveos a transportar vuestras cargas. Y añadió: [5] ---Ya son más numerosos que los naturales del país, y vosotros queréis que dejen de transportar cargas. [6] Ese mismo día, el faraón dio órdenes a los capataces y a los inspectores: [7] ---No volváis a proveerlos de paja para fabricar adobes como hacíais antes; que vayan ellos a buscarse la paja. [8] Pero el cupo de adobes que hacían antes se lo exigiréis sin disminuir nada. Son unos holgazanes, y por eso andan gritando: Vamos a ofrecer sacrificios a nuestro Dios. [9] Imponedles un trabajo pesado y que lo cumplan, y no hagáis caso de sus cuentos. [10] Los capataces y los inspectores salieron, y dijeron al pueblo: ---Esto dice el faraón: No os proveeré de paja; [11] ir vosotros a buscarla donde la encontréis, y no disminuirá en nada vuestra tarea. [12] El pueblo se dispersó por todo el territorio egipcio buscando paja. [13] Los capataces les apremiaban: ---Completad vuestro trabajo, la tarea de cada día, como cuando se os daba paja. [14] Los capataces golpeaban a los inspectores israelitas que habían nombrado, diciéndoles: ---¿Por qué no completáis hoy vuestro cupo de adobes como antes? [15] Entonces, los inspectores israelitas fueron a reclamar al faraón: ---¿Por qué tratas así a tus siervos? [16] Nos exigen que hagamos adobes sin darnos paja; tus siervos se llevan los golpes, pero el culpable es tu pueblo. [17] Contestó el faraón: ---Holgazanes, eso es lo que sois, unos holgazanes; por eso andáis diciendo: Vamos a ofrecer sacrificios al Señor. [18] Y ahora a trabajar; paja no se os dará, pero vosotros produciréis vuestro cupo de adobes. [19] Los inspectores israelitas se vieron en un aprieto cuando les dijeron que no disminuiría el cupo diario de adobes, [20] y encontrando a Moisés y a Aarón, que los esperaban a la salida del palacio del faraón, [21] les dijeron: ---El Señor os examine y os juzgue. Nos habéis hecho odiosos al faraón y a su corte; le habéis puesto en la mano una espada para que nos mate. [22] Moisés volvió al Señor, y le dijo: ---Señor, ¿por qué maltratas a este pueblo? ¿Para qué me has enviado? [23] Desde que me presenté al faraón para hablar en tu Nombre, el pueblo es maltratado y tú no has librado a tu pueblo.

Éxodo capítulo 6
[1] El Señor respondió a Moisés: ---Pronto verás lo que voy a hacer al faraón: a la fuerza los dejará marchar y aun los echará de su territorio. [2] Dios dijo a Moisés: ---Yo soy el Señor. [3] Yo me aparecí a Abrahán, Isaac y Jacob como Dios Todopoderoso, pero no les di a conocer mi Nombre: El Señor. [4] Yo hice alianza con ellos prometiéndoles la tierra de Canaán, tierra donde habían residido como inmigrantes. [5] Yo también, al escuchar las quejas de los israelitas esclavizados por los egipcios, me acordé de la alianza; [6] por tanto, diles a los israelitas: Yo soy el Señor. Os quitaré de encima las cargas de los egipcios, os libraré de vuestra esclavitud, os rescataré con brazo extendido y haciendo justicia solemne. [7] Os adoptaré como pueblo mío y seré vuestro Dios; para que sepáis que yo soy el Señor, vuestro Dios, el que os quita de encima las cargas de los egipcios.[8] Os llevaré a la tierra que prometí con juramento a Abrahán, Isaac y Jacob, y os la daré en posesión. Yo, el Señor. [9] Moisés comunicó esto a los israelitas, pero no le hicieron caso, porque estaban agobiados por el durísimo trabajo. [10] El Señor dijo a Moisés: [11] ---Ve al faraón, rey de Egipto, y dile que deje salir de su territorio a los israelitas. [12] Moisés se dirigió al Señor en estos términos: ---Si los israelitas no me escuchan, ¿cómo me escuchará el faraón a mí, que soy tan torpe de palabra? [13] El Señor habló a Moisés y a Aarón, les dio órdenes para los israelitas y para el faraón, rey de Egipto a fin de dejar salir de Egipto a los israelitas. [14] Hijos de Rubén, primogénito de Jacob: Henoc, Falú, Jesrón y Carmí; son los clanes de Rubén. [15] Hijos de Simeón: Yemuel, Yamín, Ohad, Yaquín, Sójar y Saúl, hijo de la cananea; son los clanes de Simeón.[16] Lista de los hijos de Leví por generaciones: Guersón, Quehat y Merarí --Leví vivió ciento treinta y siete años--. [17] Hijos de Guersón: Libní, Semeí y sus clanes. [18] Hijos de Quehat: Amrán, Yishar, Hebrón y Uziel --Quehat vivió ciento treinta y tres años--. [19] Hijos de Merarí: Majlí y Musí. Hasta aquí los clanes de Leví, por generaciones. [20] Amrán se casó con Yoquébed, pariente suya, y ella le dio a Aarón y a Moisés --Amrán vivió ciento treinta y siete años--. [21] Hijos de Yishar: Córaj, Néfeg y Zicrí. [22] Hijos de Uziel: Misael, Elsafán y Sitrí. [23] Aarón se casó con Isabel, hija de Aminadab y hermana de Najsón; ella dio a luz a Nadab, Abihú, Eleazar e Itamar. [24] Hijos de Córaj: Asir, Elcaná y Abiasaf; son los clanes corajitas. [25] Eleazar, hijo de Aarón, se casó con una hija de Futiel, y ella dio a luz a Fineés. Hasta aquí los cabezas de familia levitas por clanes.[26] Y éstos son Aarón y Moisés, a quienes el Señor dijo: Sacad a los israelitas de Egipto por escuadrones, [27] y los que dijeron al faraón, rey de Egipto, que dejara salir a los israelitas de Egipto: Moisés y Aarón. [28] Cuando el Señor habló a Moisés en Egipto, [29] le dijo: ---Yo soy el Señor. Repite al faraón de Egipto todo lo que te digo. [30] Y Moisés le respondió al Señor: ---Soy torpe de palabra, ¿cómo me va a hacer caso el faraón?

Éxodo capítulo 7
[1] El Señor dijo a Moisés: ---Mira, te hago como un dios para el faraón, y Aarón, tu hermano, será tu profeta. [2] Tú dirás todo lo que yo te mande, y Aarón le dirá al faraón que deje salir a los israelitas de su territorio. [3] Yo pondré terco al faraón y haré muchos signos y prodigios contra Egipto. [4] El faraón no os escuchará, pero yo extenderé mi mano contra Egipto y sacaré de Egipto a mis escuadrones, mi pueblo, los israelitas, haciendo solemne justicia. [5] Para que los egipcios sepan que yo soy el Señor cuando extienda mi mano contra Egipto y saque a los israelitas de en medio de ellos. [6] Moisés y Aarón hicieron exactamente lo que el Señor les mandaba. [7] Cuando hablaron al faraón, Moisés tenía ochenta años, y Aarón ochenta y tres. [8] El Señor dijo a Moisés y a Aarón: [9] ---Cuando el faraón os diga que hagáis algún prodigio, le dirás a Aarón que agarre su bastón y lo tire delante del faraón, y se convertirá en una culebra. [10] Moisés y Aarón se presentaron al faraón e hicieron lo que el Señor les había mandado. Aarón tiró el bastón delante del faraón y de sus ministros, y se convirtió en una culebra. [11] El faraón llamó a sus sabios y a sus hechiceros, y los magos de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos: [12] cada uno tiró su bastón, y se convirtieron en culebras, pero el bastón de Aarón se tragó los otros bastones. [13] Y el faraón se puso terco y no les hizo caso, como había anunciado el Señor. [14] El Señor dijo a Moisés: ---El faraón se ha puesto terco y se niega a dejar marchar al pueblo. [15] Acude mañana al faraón, cuando salga al río, y espéralo a la orilla del Nilo, llevando contigo el bastón que se convirtió en serpiente. [16] Y dile: El Señor, Dios de los hebreos, me ha enviado a ti con este encargo: deja salir a mi pueblo para que me rinda culto en el desierto; hasta ahora no me has hecho caso. [17] Así dice el Señor: Con esto sabrás que yo soy el Señor: con el bastón que llevo en la mano golpearé el agua del Nilo, y se convertirá en sangre; [18] los peces del Nilo morirán, el río apestará y los egipcios no podrán beber agua del Nilo.[19] El Señor dijo a Moisés: ---Dile a Aarón: Agarra tu bastón, extiende la mano sobre las aguas de Egipto: ríos, canales, estanques y aljibes, y el agua se convertirá en sangre. Y habrá sangre por todo Egipto: en las vasijas de madera y en las de piedra. [20] Moisés y Aarón hicieron lo que el Señor les mandaba. Levantó el bastón y golpeó el agua del Nilo a la vista del faraón y de su corte. Toda el agua del Nilo se convirtió en sangre. [21] Los peces del Nilo murieron, el Nilo apestaba y los egipcios no podían beber agua, y hubo sangre por todo el país de Egipto. [22] Los magos de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos, de modo que el faraón se empeñó en no hacer caso, como lo había anunciado el Señor. [23] El faraón se volvió al palacio, pero no aprendió la lección. [24] Los egipcios cavaban a los lados del Nilo buscando agua de beber, pues no podían beber el agua del Nilo. [25] A los siete días de haber golpeado el Nilo, [26] el Señor dijo a Moisés: ---Preséntate al faraón, y dile: Así dice el Señor: deja marchar a mi pueblo para que me rinda culto. [27] Si tú te niegas a dejarlo marchar, yo infestaré todo tu territorio de ranas; [28] bullirá el Nilo de ranas que subirán, se meterán en tu palacio, por habitaciones y alcobas y hasta tu cama; lo mismo pasará en casa de tus ministros y de tu pueblo, en hornos y artesas. [29] Las ranas os acosarán a ti, a tu corte, a tu pueblo.

Éxodo capítulo 8
[1] El Señor dijo a Moisés: ---Dile a Aarón: Extiende la mano con el bastón sobre ríos, canales y estanques, y haz salir ranas por todo el territorio egipcio. [2] Aarón extendió la mano sobre las aguas de Egipto e hizo salir ranas que infestaron todo el territorio egipcio. [3] Los magos hicieron lo mismo con sus encantamientos: hicieron salir ranas por todo el territorio egipcio. [4] El faraón llamó a Moisés y a Aarón, y les pidió: ---Rezad al Señor para que aleje las ranas de mí y de mi pueblo, y dejaré marchar al pueblo para que ofrezca sacrificios al Señor. [5] Moisés respondió al faraón: ---Dígnate indicarme cuándo he de rezar por ti, por tu corte y por tu pueblo, para que se acaben las ranas en tu palacio y queden sólo en el Nilo. [6] Respondió: ---Mañana. Dijo Moisés: ---Así se hará, para que sepas que no hay otro como el Señor, nuestro Dios. [7] Las ranas se alejarán de ti, de tu palacio, de tu corte y de tu pueblo, y quedarán sólo en el Nilo. [8] Moisés y Aarón salieron del palacio del faraón. Moisés suplicó al Señor por lo de las ranas, como había convenido con el faraón. [9] El Señor cumplió lo que pedía Moisés: las ranas fueron muriendo en casas, patios, campos, [10] y las reunían en montones, de modo que todo el país apestaba. [11] Viendo el faraón que le daban respiro, se puso terco y no les hizo caso, como lo había anunciado el Señor. [12] Dijo el Señor a Moisés: ---Dile a Aarón: Extiende tu bastón y golpea el polvo del suelo, y se convertirá en mosquitos por todo el territorio egipcio. [13] Así lo hicieron. Aarón extendió la mano y con el bastón golpeó el polvo del suelo, que se convirtió en mosquitos que atacaban a hombres y animales. Todo el polvo del suelo se convirtió en mosquitos por todo el territorio egipcio.[14] Intentaron los magos hacer lo mismo sacando mosquitos con sus encantamientos, y no pudieron. Los mosquitos atacaban a hombres y animales. [15] Entonces los magos dijeron al faraón: ---Es el dedo de Dios. Pero el faraón se empeñó en no hacerles caso, como lo había anunciado el Señor. [16] Dijo el Señor a Moisés: ---Madruga mañana, preséntate al faraón cuando sale hacia el río y dile: Así dice el Señor: deja marchar a mi pueblo para que me rinda culto; [17] si tú no sueltas a mi pueblo, yo soltaré moscas contra ti, contra tu corte, tu pueblo y tu familia, se llenarán de moscas las casas de los egipcios y también los terrenos donde viven. [18] Ese día daré trato diverso al territorio de Gosén, donde reside mi pueblo, de modo que allí no habrá moscas; para que sepas que yo, el Señor, estoy en el país. [19] Haré distinción entre mi pueblo y el tuyo. Mañana sucederá este signo. [20] El Señor lo cumplió: nubes de moscas invadieron el palacio del faraón y de su corte y todo el territorio egipcio, de modo que toda la tierra estaba infestada de moscas. [21] El faraón llamó a Moisés y a Aarón, y les dijo: ---Id a ofrecer sacrificios a vuestro Dios en mi territorio. [22] Respondió Moisés: ---No nos es lícito hacerlo, porque habríamos de ofrecer en sacrificio al Señor, nuestro Dios, lo que abominan los egipcios; si inmolamos a su vista lo que ellos abominan nos apedrearán; [23] tenemos que hacer un viaje de tres jornadas por el desierto para ofrecer sacrificios al Señor, nuestro Dios, como nos ha mandado. [24] Replicó el faraón: ---Yo os dejaré marchar al desierto con vuestras víctimas para el Señor, vuestro Dios, a condición de que no os alejéis. Rezad por mí. [25] Dijo Moisés: ---Cuando salga de tu presencia rezaré al Señor para que aleje las moscas de ti, de tu corte y de tu pueblo mañana mismo. Pero que el faraón no vuelva a usar fraudes para no dejar salir al pueblo a ofrecer sacrificios al Señor. [26] Moisés salió de la presencia del faraón, y rezó al Señor. [27] El Señor hizo lo que Moisés pedía: alejó las moscas del faraón, de su corte y de su pueblo, hasta no quedar ni una. [28] Pero el faraón se puso terco también esta vez y no dejó salir al pueblo.

Éxodo capítulo 9
[1] El Señor dijo a Moisés: ---Preséntate al faraón y háblale: Así dice el señor, Dios de los hebreos: deja salir a mi pueblo para que me rinda culto. [2] Si te niegas a dejarlos salir y sigues reteniéndolos a la fuerza, [3] la mano del Señor se hará sentir en el ganado del campo, caballos, asnos, camellos, vacas y ovejas con una peste maligna. [4] Pero el Señor hará distinción entre el ganado de Israel y el egipcio, de modo que no muera ni una res de los israelitas. [5] El Señor ha establecido un plazo: mañana cumplirá el Señor su palabra contra el país. [6] El Señor cumplió su palabra al día siguiente: murió todo el ganado de los egipcios, y del ganado de los israelitas no murió ni una res. [7] El faraón mandó averiguar, y del ganado de los israelitas no había muerto ni una res. Pero el faraón se puso terco y no dejó salir al pueblo. [8] El Señor dijo a Moisés y a Aarón: ---Tomad un puñado de hollín del horno y que Moisés lo aviente hacia el cielo a la vista del faraón; [9] se convertirá por todo el territorio egipcio en polvo que caerá sobre hombres y animales produciendo úlceras y llagas en todo el territorio egipcio. [10] Tomaron hollín del horno, y a la vista del faraón, Moisés lo aventó hacia el cielo, y hombres y animales se cubrieron de úlceras y llagas. [11] Los magos no pudieron resistir delante de Moisés, a causa de las úlceras, que les habían salido como a todos los demás egipcios. [12] Pero el Señor hizo que el faraón se empeñase en no hacerles caso, como lo había anunciado el Señor. [13] El Señor dijo a Moisés: ---Madrugada mañana, preséntate al faraón y dile: Esto dice el Señor, Dios de los hebreos: deja salir a mi pueblo para que me rinda culto. [14] Pues esta vez voy a soltar todas mis plagas contra ti mismo, tu corte y tu pueblo, para que sepas que no hay nadie como yo en toda la tierra. [15] Podía haber soltado ya mi mano para heriros hasta que desaparecierais. [16] Pero con este fin te he mantenido en tu puesto, para mostrarte mi fuerza y para que se difunda mi fama en toda la tierra. [17] Todavía alzas tu barrera frente a mi pueblo para no dejarlo marchar.[18] Pues mira, mañana a estas horas haré caer un terrible pedrisco como no lo ha habido en Egipto desde su fundación hasta hoy. [19] Ahora pues, manda poner en lugar seguro tu ganado y lo que tienes en el campo. A los hombres y a los animales que se encuentren en el campo y no se refugien en los establos, les caerá encima un granizo que los matará. [20] Los ministros del faraón que respetaron la Palabra del Señor hicieron refugiarse a sus esclavos y metieron corriendo el ganado en los establos; [21] los que no atendieron a la Palabra del Señor, dejaron a sus esclavos y ganado en el campo. [22] El Señor dijo a Moisés: ---Extiende tu mano hacia el cielo y caerá granizo en todo el territorio egipcio: sobre hombres y animales y sobre la hierba del campo. [23] Moisés extendió su bastón hacia el cielo, y el Señor lanzó truenos, granizo y rayos zigzagueando hacia la tierra; el Señor hizo granizar en el territorio egipcio. [24] Vino el granizo, con rayos que se formaban entre el granizo, un pedrisco grueso como no se había visto en Egipto desde que comenzó a ser nación. [25] El granizo hizo destrozos en todo el territorio egipcio: hirió a todo lo que se encontraba en el campo, hombres y animales, destrozó la hierba del campo y tronchó los árboles silvestres. [26] Pero en territorio de Gosén, donde vivían los israelitas, no cayó granizo. [27] Entonces el faraón mandó llamar a Moisés y a Aarón, y les dijo: ---Esta vez he obrado mal. El Señor tiene razón, y yo y mi pueblo somos culpables. [28] Rezad al Señor, que ya basta de truenos y granizo, y os dejaré marchar sin reteneros más. [29] Moisés le contestó: ---Cuando salga de la ciudad extenderé las manos hacia el Señor, y cesarán completamente truenos y granizo, para que sepas que toda la tierra es del Señor. [30] Aunque tú y tu corte ya sé que todavía no respetáis al Señor Dios. [31] --El lino y la cebada se perdieron, pues la cebada estaba en espiga y el lino estaba floreciendo, [32] el trigo y el mijo no se perdieron, porque son tardíos--. [33] Moisés salió del palacio y de la ciudad, y extendió las manos al Señor: cesaron truenos y granizo y la lluvia no azotó la tierra. [34] Viendo el faraón que habían cesado la lluvia, el granizo y los truenos, volvió a pecar y se puso terco, él con su corte, [35] y se empeñó en no dejar salir a los israelitas, como lo había anunciado el Señor por medio de Moisés.

Éxodo capítulo 10
[1] El Señor dijo a Moisés: ---Preséntate al faraón, porque yo lo he puesto terco a él y a su corte, para realizar en medio de ellos mis signos; [2] para que puedas contar a tus hijos y nietos cómo traté a los egipcios, y los signos que ejecuté en medio de ellos; así sabréis que yo soy el Señor. [3] Moisés y Aarón se presentaron al faraón y le dijeron: ---Esto dice el Señor, Dios de los hebreos: ¿Hasta cuándo te negarás a humillarte ante mí y a dejar marchar a mi pueblo para que me rinda culto? [4] Si te niegas a dejar marchar a mi pueblo, mañana enviaré la langosta a tu territorio: [5] cubrirá la superficie de la tierra, de modo que no se vea el suelo; se comerá todo el resto y residuo que se haya salvado del granizo, se comerá todas las plantas que brotan en vuestros campos; [6] llenarán tu casa, las casas de tus ministros y de todos los egipcios; algo que no vieron tus padres ni tus abuelos desde que poblaron la tierra hasta hoy. Moisés dio media vuelta y salió de la presencia del faraón. [7] Los ministros del faraón dijeron: ---¿Hasta cuándo nos estará llevando ése a la ruina? Deja marchar a esa gente para que rinda culto al Señor, su Dios. ¿No acabas de comprender que Egipto se está arruinando? [8] Hicieron volver a Moisés y a Aarón a presencia del faraón, y éste les dijo: ---Andad a rendir culto al Señor, vuestro Dios, indicando quiénes tienen que ir. [9] Moisés respondió: ---Tenemos que ir con niños y ancianos, con hijos e hijas, con ovejas y vacas, para celebrar la fiesta del Señor. [10] Él replicó: ---El Señor os acompañe, si yo os dejo marchar con vuestros niños. Malas intenciones tenéis. [11] No; que vayan los varones a ofrecer culto al Señor; es lo que habéis pedido. Y el faraón los despachó. [12] El Señor dijo a Moisés: ---Extiende tu mano sobre Egipto, haz que la langosta invada el país y se coma la hierba y cuanto se ha salvado del granizo. [13] Moisés extendió la vara sobre Egipto. El Señor hizo soplar sobre el país un viento del levante todo el día y toda la noche; a la mañana siguiente, [14] el viento trajo la langosta, que invadió todo Egipto, y se posó por todo el territorio; langosta tan numerosa como no la hubo antes ni la habrá después. [15] Cubrió la superficie, destrozó las tierras, devoró la hierba y todos los frutos, cuanto se había salvado del granizo, y no quedó cosa verde, ni árboles ni hierba, en todo el territorio egipcio. [16] El faraón llamó a toda prisa a Moisés y a Aarón, y les dijo: ---He pecado contra el Señor, vuestro Dios, y contra vosotros. [17] Perdonad mi pecado esta vez, rezad al Señor, vuestro Dios, para que aleje de mí este castigo mortal. [18] Moisés salió de su presencia, y rezó al Señor. [19] El Señor cambió la dirección del viento, que empezó a soplar con toda fuerza del poniente, y se llevó la langosta, empujándola hacia el Mar Rojo: no quedó una sola langosta en todo el territorio. [20] Pero el Señor hizo que el faraón se empeñase en no dejar marchar a los israelitas. [21] El Señor dijo a Moisés: ---Extiende tu mano hacia el cielo, y se extenderá sobre el territorio egipcio una oscuridad palpable. [22] Moisés extendió la mano hacia el cielo, y una densa oscuridad cubrió el territorio egipcio durante tres días. [23] No se veían unos a otros ni se movieron de su sitio durante tres días, mientras que todos los israelitas tenían luz en sus poblados. [24] El faraón llamó a Moisés y a Aarón, y les dijo: ---Id a ofrecer culto al Señor; también los niños pueden ir con vosotros, pero dejad las ovejas y las vacas. [25] Respondió Moisés: ---Tienes que dejarnos llevar víctimas para los sacrificios que hemos de ofrecer al Señor Dios nuestro. [26] También el ganado tiene que venir con nosotros, sin quedar ni una res, pues de ello tenemos que ofrecer al Señor, nuestro Dios, y no sabremos qué hemos de ofrecer al Señor hasta que lleguemos allá. [27] Pero el Señor hizo que el faraón se empeñara en no dejarlos marchar. [28] El faraón, entonces, le dijo: ---Sal de mi presencia, y cuidado con volver a presentarte; si te vuelvo a ver, morirás inmediatamente. [29] Respondió Moisés: ---Lo que tú digas: no volveré a verte.

Éxodo capítulo 11
[1] El Señor dijo a Moisés: ---Todavía tengo que enviar una plaga al faraón y a su país. Después los dejará marchar de aquí, es decir, los echará a todos de aquí. [2] Habla a todo el pueblo: que cada hombre pida a su vecino y cada mujer a su vecina utensilios de plata y oro. [3] El Señor hizo que el pueblo se ganase el favor de los egipcios, y también Moisés era muy estimado en Egipto por los ministros del faraón y por el pueblo. [4] Dijo Moisés: ---Así dice el Señor: A medianoche yo haré un recorrido entre los egipcios; [5] morirán todos los primogénitos de Egipto, desde el primogénito del faraón que se sienta en el trono hasta el primogénito de la sierva que atiende al molino, y todos los primogénitos del ganado. [6] Y se oirá un inmenso clamor por todo Egipto como nunca lo ha habido ni lo habrá. [7] Mientras que a los israelitas ni un perro les ladrará, ni a los hombres ni a las bestias; para que sepáis que el Señor distingue entre egipcios e israelitas. [8] Entonces todos estos ministros tuyos acudirán a mí, y postrados ante mí me pedirán: Sal con el pueblo que te sigue, entonces saldré. Y salió airado de la presencia del faraón. [9] Así pues, el Señor dijo a Moisés: ---El faraón no os hará caso, y así se multiplicarán mis prodigios en Egipto. [10] Y Moisés y Aarón hicieron todos estos prodigios en presencia del faraón; pero el Señor hizo que el faraón se empeñara en no dejar marchar a los israelitas de su territorio.

Éxodo capítulo 12
[1] En aquellos días, el Señor dijo a Moisés y a Aarón en Egipto: [2] ---Este mes será para vosotros el principal, será para vosotros el primer mes del año. [3] Decid a toda la asamblea de Israel: El diez de este mes cada uno se procurará una res para su familia, una por casa. [4] Si la familia es demasiado pequeña para terminarla, que se junte con el vecino de casa; según el número de comensales y lo que coma cada uno, se repartirá la res. [5] Será un animal sin defecto, macho, añal, cordero o cabrito. [6] Lo guardaréis hasta el día catorce del mes, y entonces toda la asamblea de Israel lo matará al atardecer. [7] Con algo de la sangre rociaréis las dos jambas y el dintel de la casa donde lo hayáis comido. [8] Esa noche comeréis la carne, asada a fuego, acompañada de pan sin fermentar y verduras amargas. [9] No comeréis de ella nada crudo ni cocido en agua, sino asado a fuego: con cabeza, patas y entrañas. [10] No dejaréis restos para la mañana siguiente, y si sobra algo, lo quemaréis. [11] Y lo comeréis así: la cintura ceñida, las sandalias en los pies, un bastón en la mano; y os lo comeréis a toda prisa, porque es la Pascua del Señor. [12] Esa noche atravesaré todo el territorio egipcio dando muerte a todos sus primogénitos, de hombres y de animales; y daré un justo escarmiento a todos los dioses de Egipto. Yo soy el Señor. [13] La sangre será vuestra contraseña en las casas donde estéis: cuando vea la sangre, pasaré de largo; no os tocará la plaga exterminadora cuando yo pase hiriendo a Egipto. [14] Este día será para vosotros memorable, en él celebraréis la fiesta al Señor. Ley perpetua para todas las generaciones. [15] ---Durante siete días comeréis panes ázimos. El día primero haréis desaparecer de vuestras casas toda levadura, pues el que coma algo fermentado será excluido de Israel. Así del primero al séptimo día. [16] El día primero hay asamblea litúrgica y lo mismo el día séptimo: no trabajaréis en ellos; solamente prepararéis lo que haga falta a cada uno para comer. [17] Observaréis la ley de los Ázimos, porque en tal día sacó el Señor a sus escuadrones de Egipto. Haréis fiesta ese día: es ley perpetua para todas vuestras generaciones. [18] Desde la tarde del día catorce del mes primero a la tarde del día veintiuno comeréis panes ázimos; [19] durante siete días no habrá levadura en vuestras casas, pues quien coma algo fermentado será excluido de la asamblea de Israel, sea forastero o nativo. [20] No comáis nada fermentado, sino comed panes ázimos en todos vuestros poblados. [21] Moisés llamó a todas las autoridades de Israel y les dijo: ---Escogeos una res por familia y degollad la víctima de pascua. [22] Tomad un manojo de hisopo, mojadlo en la sangre del plato y untad de sangre el dintel y las dos jambas, y ninguno de vosotros salga por la puerta de casa hasta la mañana siguiente. [23] El Señor va a pasar hiriendo a Egipto, y cuando vea la sangre en el dintel y las jambas, el Señor pasará de largo y no permitirá al exterminador entrar en vuestras casas para herir. [24] Cumplid este mandato del Señor: es ley perpetua para vosotros y vuestros hijos. [25] Y cuando entréis en la tierra que el Señor os va a dar, según lo prometido, observaréis este rito. [26] Y cuando vuestros hijos os pregunten qué significa este rito, [27] les responderéis: es el sacrificio de la Pascua del Señor. Él pasó en Egipto, junto a las casas de los israelitas, hiriendo a los egipcios y protegiendo nuestras casas. [28] El pueblo se inclinó y se prosternó. Y los israelitas fueron y pusieron por obra lo que el Señor había mandado a Moisés y a Aarón. [29] A medianoche, el Señor hirió de muerte a todos los primogénitos de Egipto: desde el primogénito del faraón que se sienta en el trono hasta el primogénito del preso encerrado en el calabozo, y los primogénitos de los animales. [30] Aún de noche, se levantó el faraón y su corte y todos los egipcios, y se oyó un clamor inmenso en todo Egipto, pues no había casa en que no hubiera un muerto. [31] El faraón llamó a Moisés y a Aarón de noche, y les dijo: ---Levantaos, salid de en medio de mi pueblo, vosotros con todos los israelitas, id a ofrecer culto al Señor como habéis pedido; [32] llevaos también las ovejas y las vacas como decíais, despedíos de mí y salid. [33] Los egipcios urgían al pueblo para que saliese cuanto antes del país, pues temían morir todos.[34] El pueblo sacó de las artesas la masa sin fermentar, la envolvió en mantas y se la cargó al hombro. [35] Además, los israelitas hicieron lo que Moisés les había mandado: pidieron a los egipcios utensilios de plata y oro y ropa; [36] el Señor hizo que se ganaran el favor de los egipcios, que les dieron lo que pedían. Así despojaron a Egipto. [37] Los israelitas marcharon de Ramsés hacia Sucot: eran seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los niños; [38] y les seguía una turba inmensa, con ovejas y vacas y enorme cantidad de ganado. [39] Tuvieron que cocer la masa, que habían sacado de Egipto, haciendo hogazas de pan ázimo pues no había fermentado, ya que los egipcios los echaban y no podían detenerse ni tampoco hacerse con provisiones. [40] La estancia de los israelitas en Egipto duró cuatrocientos treinta años. [41] Cumplidos los cuatrocientos treinta años, el mismo día, salieron de Egipto los escuadrones del Señor. [42] Noche en que veló el Señor veló para sacarlos de Egipto: noche de vela para los israelitas por todas las generaciones. [43] El Señor dijo a Moisés y a Aarón: ---Éste es el rito de la Pascua. Ningún extranjero la comerá. [44] Los esclavos que te hayas comprado, circuncídalos y sólo entonces podrán comerla. [45] Ni el criado ni el jornalero la comerán. [46] Cada cordero se ha de comer dentro de una casa sin sacar afuera nada de la carne, y no le romperéis ningún hueso. [47] La comunidad entera de Israel la celebrará. [48] Y si el inmigrante que vive contigo quiere celebrar la Pascua del Señor, hará circuncidar a todos los varones, y sólo entonces podrá tomar parte en ella: será como un nativo. Pero ningún incircunciso la comerá. [49] La misma ley vale para el nativo y para el inmigrante que vive con vosotros. [50] Así lo hicieron los israelitas: todo lo que el Señor había ordenado a Moisés y a Aarón lo cumplieron. [51] Y aquel mismo día el Señor sacó de Egipto a los israelitas, por escuadrones.

Éxodo capítulo 13
[1] El Señor dijo a Moisés: [2] ---Conságrame todos los primogénitos israelitas; el primer parto, lo mismo de hombres que de animales, me pertenece. [3] Y Moisés dijo al pueblo: ---Acuérdate siempre de este día, en que habéis salido de Egipto, de la esclavitud, cuando el Señor con mano fuerte los sacó de allí. Este día no se comerá nada fermentado. [4] Salís hoy, mes de abril. [5] ---Cuando el Señor te haya introducido en la tierra de los cananeos, los amorreos, los heveos y los jebuseos, que juró a tus padres darte, tierra que mana leche y miel, entonces en este mes celebrarás el siguiente rito: [6] Durante siete días comerás panes ázimos y el día séptimo se hará fiesta en honor del Señor. [7] Durante esos siete días se comerá pan ázimo y no ha de aparecer en todo tu territorio levadura ni nada fermentado. [8] Y ese día le explicarás a tu hijo: Esto es por lo que el Señor hizo en mi favor cuando salí de Egipto. [9] Te servirá como señal en el brazo y recordatorio en la frente, para que tengas en los labios la Ley del Señor, que con mano fuerte te sacó de Egipto. [10] Guardarás este mandato todos los años, en su fecha. [11] Cuando el Señor te introduzca en la tierra de los cananeos, como juró a ti y a tus padres, y te la entregue, [12] dedicarás al Señor todos los primogénitos: El primer parto de tus animales, si es macho, pertenece al Señor. [13] La primera cría de asno la rescatarás con un cordero; si no la rescatas, la desnucarás. Pero los primogénitos humanos los rescatarás siempre. [14] Y cuando mañana tu hijo te pregunte: ¿Qué significa esto?, le responderás: Con mano fuerte nos sacó el Señor de Egipto, de la esclavitud. [15] El faraón se había obstinado en no dejarnos salir, entonces el Señor dio muerte a todos los primogénitos de Egipto, lo mismo de hombres que de animales. Por eso yo sacrifico al Señor todo primogénito macho de los animales. Pero los primogénitos de mis hijos los rescato. [16] Te servirá como señal en el brazo y signo en la frente de que con mano fuerte te sacó el Señor de Egipto. [17] Cuando el faraón dejó marchar al pueblo, Dios no los guió por el camino al país de los filisteos, que es el más corto, pues se dijo: no sea que al verse atacados, se arrepientan y vuelvan a Egipto; [18] por eso Dios hizo que el pueblo diese un rodeo por el desierto hacia el Mar Rojo. Los israelitas habían salido de Egipto pertrechados. [19] Moisés tomó consigo los huesos de José, como éste se lo había hecho jurar a los israelitas: ---Cuando Dios se ocupe de vosotros, os llevaréis mis huesos de aquí. [20] Partieron de Sucot y acamparon en Etán, al borde del desierto.[21] El Señor caminaba delante de ellos, de día en una columna de nubes para guiarlos; de noche, en una columna de fuego, para alumbrarles; así podían caminar día y noche.[22] No se apartaba delante de ellos ni la columna de nubes de día ni la columna de fuego de noche.

Éxodo capítulo 14
[1] El Señor dijo a Moisés: [2] ---Di a los israelitas que se vuelvan y acampen en Fejirot, entre Migdal y el mar, frente a Baal Safón; poned los campamentos mirando al mar. [3] El faraón pensará que los israelitas están perdidos en el país y que el desierto les cierra el paso. [4] Haré que el faraón se empeñe en perseguiros, y me cubriré de gloria derrotando al faraón y a su ejército, y sabrán los egipcios que yo soy el Señor. Así lo hicieron los israelitas. [5] Cuando comunicaron al rey de Egipto que el pueblo había escapado, el faraón y su corte cambiaron de parecer sobre el pueblo, y se dijeron: ¿Qué hemos hecho? Hemos dejado marchar a nuestros esclavos israelitas. [6] Hizo enganchar su carro y tomó consigo sus tropas: [7] seiscientos carros escogidos y los demás carros de Egipto con sus correspondientes oficiales. [8] El Señor hizo que el faraón se empeñase en perseguir a los israelitas, mientras éstos salían ostentosamente. [9] Los egipcios los persiguieron con caballos, carros y jinetes, y les dieron alcance mientras acampaban en Fejirot, frente a Baal Safón. [10] El faraón se acercaba, los israelitas alzaron la vista y vieron a los egipcios que avanzaban detrás de ellos, y muertos de miedo gritaron al Señor. [11] Y dijeron a Moisés: ---¿No había sepulcros en Egipto? Nos ha traído al desierto a morir. ¿Qué nos has hecho sacándonos de Egipto? [12] ¿No te decíamos ya en Egipto: Déjanos en paz, y serviremos a los egipcios?; más nos vale servir a los egipcios que morir en el desierto. [13] Moisés respondió al pueblo: ---No tengáis miedo; estad firmes y veréis la victoria que el Señor os va a conceder hoy; esos egipcios que estáis viendo hoy, no los volveréis a ver jamás. [14] El Señor peleará por vosotros; vosotros esperad en silencio. [15] El Señor dijo a Moisés: ---¿Por qué me gritas? Di a los israelitas que avancen. [16] Tú alza el bastón y extiende la mano sobre el mar, y se abrirá en dos, de modo que los israelitas puedan atravesarlo a pie enjuto. [17] Yo haré que el faraón se empeñe en entrar detrás de vosotros y mostraré mi gloria derrotando al faraón con su ejército, sus carros y jinetes; [18] para que sepa Egipto que yo soy el Señor, cuando muestre mi gloria derrotando al faraón con sus carros y jinetes. [19] El ángel de Dios, que caminaba delante del campamento israelita, se levantó y pasó a su retaguardia; la columna de nubes que estaba delante de ellos se puso detrás de ellos,[20] metiéndose entre el campamento egipcio y el campamento israelita; la nube se oscureció y la noche quedó oscura, de modo que no pudieron acercarse unos a otros en toda la noche. [21] Moisés extendió la mano sobre el mar, el Señor hizo retirarse al mar con un fuerte viento de levante que sopló toda la noche; el mar quedó seco y las aguas se dividieron en dos. [22] Los israelitas entraron por el mar a pie enjuto, y las aguas les hacían de muralla a derecha e izquierda. [23] Los egipcios, persiguiéndolos, entraron detrás de ellos por el mar, con los caballos del faraón, sus carros y sus jinetes. [24] De madrugada, miró el Señor desde la columna de fuego y de nubes y desbarató al ejército egipcio. [25] Trabó las ruedas de los carros, haciéndolos avanzar pesadamente. Los egipcios dijeron: ---Huyamos de los israelitas, porque el Señor combate por ellos contra Egipto. [26] Pero Dios dijo a Moisés: ---Tiende tu mano sobre el mar, y las aguas se volverán contra los egipcios, sus carros y sus jinetes. [27] Moisés tendió su mano sobre el mar: al despuntar el día el mar recobró su estado ordinario, los egipcios en fuga dieron en él, y el Señor arrojó a los egipcios en medio del mar. [28] Las aguas, al reunirse, cubrieron carros, jinetes y todo el ejército del faraón que había entrado en el mar persiguiendo a Israel, y no escapó uno solo. [29] Pero los israelitas pasaron a pie enjuto por el mar, mientras las aguas les hacían de muralla a derecha e izquierda. [30] Aquel día el Señor libró a los israelitas de los egipcios, y los israelitas vieron los cadáveres de los egipcios a la orilla del mar. [31] Los israelitas vieron la mano magnífica de Dios y lo que hizo a los egipcios, respetaron al Señor y se fiaron del Señor y de Moisés, su siervo.

Éxodo capítulo 15
[1] Entonces Moisés y los israelitas cantaron este canto al Señor: ---Cantaré al Señor, sublime en su victoria, caballos y jinetes ha arrojado en el mar. [2] Mi fuerza y mi poder es el Señor, él fue mi salvación. Él es mi Dios: yo lo alabaré; el Dios de mi padre: yo lo ensalzaré. [3] El Señor es un guerrero, su Nombre es el Señor. [4] Los carros y la tropa del faraón, los lanzó al mar, ahogó en el Mar Rojo a la flor de los capitanes. [5] Las olas los cubrieron, bajaron hasta el fondo como piedras. [6] Tu diestra, Señor, es fuerte y magnífica; tu diestra, Señor, tritura al enemigo; [7] tu gran victoria destruye al adversario, lanzas tu incendio y los devora como paja. [8] Al soplo de tu nariz se amontonaron las aguas, las corrientes se alzaron como un dique, las olas se cuajaron en el mar. [9] Decía el enemigo: Los perseguiré y alcanzaré, repartiré el botín, se saciará mi codicia, desenvainaré la espada, los agarrará mi mano. [10] Pero sopló tu aliento y los cubrió el mar, se hundieron como plomo en las aguas formidables. [11] ¿Quién hay como tú entre los dioses, Señor, magnífico en tu santidad, temible por tus proezas, autor de prodigios? [12] Extendiste tu diestra: se los tragó la tierra; [13] guiaste con tu lealtad al pueblo que habías rescatado, los llevaste con tu poder hasta tu santa morada. [14] Lo oyeron los pueblos y temblaron, espasmos agarraron a los jefes filisteos, [15] se espantaron los Toros de Edom, fueron presa de temblor los Carneros de Moab, flaquearon todos los jefes cananeos; [16] los asaltaron tu espanto y tu pavor, los dejó petrificados la grandeza de tu brazo, mientras pasaba tu pueblo, Señor, mientras pasaba el pueblo que te habías comprado. [17] Lo introduces y lo plantas en el monte de tu heredad, lugar del que hiciste tu trono, Señor; santuario, Señor, que fundaron tus manos. [18] El Señor reina por siempre jamás. [19] Cuando el caballo del faraón y su carro y sus jinetes entraron por el mar, el Señor volcó sobre ellos las aguas del mar; en cambio, los israelitas atravesaron el mar a pie enjuto. [20] María, la profetisa, hermana de Aarón, tomó su pandero en la mano, y todas las mujeres salieron detrás de ella con panderos a danzar. [21] María entonaba: ---Cantad al Señor, sublime en su victoria; caballos y carros ha arrojado en el mar. [22] Moisés hizo partir a los israelitas del Mar Rojo y los llevó hacia el desierto del Sur; caminando tres días por el desierto sin encontrar agua, [23] llegaron por fin a Mará, pero no pudieron beber el agua porque era amarga --por eso se llama Mará--. [24] El pueblo protestó contra Moisés, diciendo: ---¿Qué bebemos? [25] Él clamó al Señor, y el Señor le indicó una planta; Moisés la echó en el agua, que se convirtió en agua dulce. Allí les dio leyes y mandatos y los puso a prueba, [26] diciéndoles: ---Si obedecéis al Señor, vuestro Dios, haciendo lo que él aprueba, escuchando sus mandatos y cumpliendo sus leyes, no os enviaré las enfermedades que he enviado a los egipcios, porque yo soy el Señor, que te cura. [27] Llegaron a Elim, donde había doce manantiales y setenta palmeras, y acamparon allí junto a las aguas.

Éxodo capítulo 16
[1] Toda la comunidad de Israel partió de Elim y llegó al desierto de Sin, entre Elim y Sinaí, el día quince del segundo mes después de salir de Egipto. [2] La comunidad de los israelitas protestó contra Moisés y Aarón en el desierto, [3] diciendo: ---¡Ojalá hubiéramos muerto a manos del Señor en Egipto, cuando nos sentábamos junto a la olla de carne y comíamos pan hasta hartarnos! Nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta comunidad. [4] El Señor dijo a Moisés: ---Yo os haré llover pan del cielo: que el pueblo salga a recoger la ración de cada día; lo pondré a prueba, a ver si guarda mi ley o no. [5] El día sexto prepararán lo que hayan recogido, y será el doble de lo que recogen a diario. [6] Moisés y Aarón dijeron a los israelitas: ---Esta tarde sabréis que es el Señor quien os ha sacado de Egipto, [7] y mañana veréis la gloria del Señor. Ha oído vuestras protestas contra el Señor; pues, ¿qué somos nosotros para que protestéis contra nosotros? [8] Dijo Moisés: ---Esta tarde os dará de comer carne y mañana os saciará de pan; el Señor os ha oído protestar contra él; ¿nosotros qué somos? No habéis protestado contra nosotros, sino contra el Señor. [9] Moisés dijo a Aarón: ---Di a la asamblea de los israelitas: Acercaos al Señor, que ha escuchado vuestras protestas. [10] Mientras Aarón hablaba a la asamblea, ellos se volvieron hacia el desierto y vieron la Gloria del Señor, que aparecía en la nube. [11] El Señor dijo a Moisés: [12] ---He oído las protestas de los israelitas. Diles: Hacia el crepúsculo comeréis carne, por la mañana os saciaréis de pan, para que sepáis que yo soy el Señor, vuestro Dios. [13] Por la tarde, una bandada de codornices cubrió todo el campamento; por la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento. [14] Cuando se evaporó la capa de rocío, apareció en la superficie del desierto un polvo fino parecido a la escarcha. [15] Al verlo, los israelitas preguntaron: ---¿Qué es esto? --Pues no sabían lo que era--. Moisés les dijo: ---Es el pan que el Señor os da para comer. [16] Éstas son las órdenes del Señor: que cada uno recoja lo que pueda comer, dos litros por cabeza para todas las personas que vivan en cada tienda. [17] Así lo hicieron los israelitas: unos recogieron más, otros menos. [18] Y al medirlo en el celemín, no sobraba al que había recogido más, ni faltaba al que había recogido menos: había recogido cada uno lo que podía comer. [19] Moisés les dijo: ---Que nadie guarde para mañana. [20] Pero no le hicieron caso, sino que algunos guardaron para el día siguiente, y salieron gusanos que lo pudrieron. Y Moisés se enfadó con ellos.[21] Lo recogían cada mañana, cada uno lo que iba a comer, porque el calor del sol lo derretía. [22] El día sexto recogían el doble, cuatro litros cada uno. Los jefes de la comunidad informaron a Moisés [23] y él les contestó: ---Es lo que había dicho el Señor: mañana es sábado, descanso dedicado al Señor; coced lo que tengáis que cocer y guisad lo que tengáis que guisar, y lo que sobre, apartadlo y guardadlo para mañana. [24] Ellos lo apartaron para el día siguiente, como había mandado Moisés, y no le salieron gusanos ni se pudrió. [25] Moisés les dijo: ---Comedlo hoy, porque hoy es descanso dedicado al Señor, y no lo encontraréis en el campo; [26] recogedlo los seis días, pues el séptimo es descanso y no lo habrá. [27] El día séptimo salieron algunos a recoger y no encontraron. [28] El Señor dijo a Moisés: ---¿Hasta cuándo os negaréis a cumplir mis mandatos y preceptos? [29] El Señor es quien os da el descanso; por eso el día sexto os da el pan de dos días. Que cada uno se quede en su puesto sin salir de su tienda el día séptimo. [30] El pueblo descansó el día séptimo. [31] Los israelitas llamaron a aquella sustancia maná: era blanca, como semillas de coriandro y sabía a galletas de miel. [32] Dijo Moisés: ---Éstas son las órdenes del Señor: Conserva dos litros de ello para que las generaciones futuras puedan ver el pan que os di a comer en el desierto cuando os saqué de Egipto. [33] Moisés ordenó a Aarón: ---Toma una jarra, mete en ella dos litros de maná y colócalo ante el Señor; que se conserve para las generaciones futuras. [34] Aarón, según el mandato del Señor a Moisés, lo colocó ante el documento de la alianza, para que se conservase. [35] Los israelitas comieron maná durante cuarenta años, hasta que llegaron a tierra habitada. Comieron maná hasta atravesar la frontera de Canaán [36] --el contenedor usado para la medida del maná era de dos litros--.

Éxodo capítulo 17
[1] La comunidad israelita se alejó del desierto de Sin por etapas, según las órdenes del Señor, y acamparon en Rafidín, donde el pueblo no encontró agua de beber. [2] El pueblo se encaró con Moisés, diciendo: ---Danos agua de beber. Él les respondió: ---¿Por qué os encaráis conmigo y tentáis al Señor? [3] Pero el pueblo, sediento, protestó contra Moisés: ---¿Por qué nos has sacado de Egipto?, ¿para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y al ganado? [4] Moisés clamó al Señor: ---¿Qué hago con este pueblo? Por poco me apedrean. [5] El Señor respondió a Moisés: ---Pasa delante del pueblo, acompañado de las autoridades de Israel, empuña el bastón con el que golpeaste el Nilo y camina; [6] yo te espero allí, junto a la roca de Horeb. Golpea la roca y saldrá agua para que beba el pueblo. Moisés lo hizo ante las autoridades israelitas [7] y llamó al lugar Masá y Meribá, porque los israelitas se habían careado y habían tentado al Señor, preguntando: ---¿Está o no está con nosotros el Señor? [8] Los amalecitas fueron y atacaron a los israelitas en Rafidín. [9] Moisés dijo a Josué: ---Escoge unos cuantos hombres, haz una salida y ataca a Amalec. Mañana yo estaré de pie en la cima del monte con el bastón prodigioso en la mano. [10] Hizo Josué lo que le decía Moisés y atacó a los amalecitas; entretanto, Moisés, Aarón y Jur subían a la cima del monte. [11] Mientras Moisés tenía en alto la mano vencía Israel, mientras la tenía bajada vencía Amalec. [12] Y como le pesaban las manos, ellos tomaron una piedra y se la pusieron debajo para que se sentase; mientras, Aarón y Jur le sostenían los brazos, uno a cada lado. Así sostuvo los brazos hasta la puesta del sol. [13] Josué derrotó a Amalec y a su tropa a filo de espada. [14] El Señor dijo a Moisés: ---Escríbelo en un libro de memorias y léeselo a Josué: Borraré la memoria de Amalec bajo el cielo. [15] Moisés levantó un altar y lo llamó Señor, mi estandarte, [16] diciendo: ---Monumento al trono del Señor; el Señor está en guerra con Amalec de generación en generación.

Éxodo capítulo 18
[1] Jetró, sacerdote de Madián, suegro de Moisés, se enteró de todo lo que había hecho Dios con Moisés y con Israel, su pueblo; cómo el Señor había sacado a Israel de Egipto. [2] Jetró, suegro de Moisés, había recogido a Séfora, mujer de Moisés, cuando éste se despidió de ella, [3] y a sus dos hijos: uno se llamaba Guersón --por aquello de que: he sido forastero en tierra extranjera--, [4] y el otro Eleazar --por aquello de que: el Dios de mi padre me auxilia y me libró de la espada del faraón--. [5] Jetró fue a ver a Moisés, con la mujer y los hijos de éste, al desierto donde acampaban, junto al monte de Dios. [6] Cuando le informaron a Moisés: Ahí está tu suegro Jetró, que ha venido a verte, con tu mujer y tus hijos, [7] salió él a recibirlo, se postró, lo besó y se saludaron los dos; después entraron en la tienda. [8] Moisés contó a su suegro todo lo que había hecho el Señor al faraón y a los egipcios a causa de los israelitas, y las dificultades que habían encontrado por el camino y de las cuales los había librado el Señor. [9] Se alegró Jetró de todos los beneficios que el Señor había hecho a Israel, librándolo del poder egipcio, [10] y dijo: ---Bendito el Señor, que os libró del poder de los egipcios y del faraón;[11] ahora sé que el Señor es el más grande de todos los dioses, pues cuando os trataban con arrogancia, el Señor libró al pueblo del dominio egipcio. [12] Después Jetró, suegro de Moisés, ofreció un holocausto y sacrificios a Dios; Aarón, con todas las autoridades israelitas, entraron en la tienda y comieron con el suegro de Moisés, en presencia de Dios. [13] Al día siguiente, Moisés se sentó a resolver los asuntos del pueblo, y todo el pueblo acudía a él de la mañana a la noche. [14] Viendo el suegro de Moisés todo lo que hacía éste por el pueblo, le dijo: ---¿Qué es lo que haces con el pueblo? ¿Por qué estás sentado tú solo mientras todo el pueblo acude a ti de la mañana a la noche? [15] Moisés respondió a su suegro: ---El pueblo acude a mí para que consulte a Dios; [16] cuando tienen pleito vienen a mí a que se lo resuelva y a que les explique las leyes y mandatos de Dios. [17] El suegro de Moisés le replicó: ---No está bien lo que haces; [18] os estáis matando, tú y el pueblo que te acompaña; la tarea es demasiado gravosa y no puedes despacharla tú solo. [19] Acepta mi consejo y que Dios esté contigo: tú representas al pueblo ante Dios, y le presentas sus asuntos; [20] inculcas al pueblo los mandatos y preceptos, le enseñas el camino que debe seguir y las acciones que debe realizar. [21] Busca entre todo el pueblo algunos hombres hábiles, que respeten a Dios, sinceros, enemigos del soborno, y nombra entre ellos jefes de mil, de cien, de cincuenta y de veinte; [22] ellos administrarán justicia al pueblo regularmente: los asuntos graves que te los pasen a ti, los asuntos sencillos que los resuelvan ellos; así os repartiréis la carga y tú podrás con la tuya. [23] Si haces lo que te digo y Dios te da instrucciones, podrás resistir, y el pueblo se volverá a casa en paz. [24] Moisés aceptó el consejo de su suegro e hizo lo que le decía. [25] Escogió entre todos los israelitas gente hábil y los puso al frente del pueblo, como jefes de mil, de cien, de cincuenta y de veinte. [26] Ellos administraban justicia al pueblo regularmente: los asuntos complicados se los pasaban a Moisés, los sencillos los resolvían ellos. [27] Moisés despidió a su suegro y éste se volvió a su tierra.

Éxodo capítulo 19
[1] Aquel día, al cumplir tres meses de salir de Egipto, los israelitas llegaron al desierto del Sinaí; [2] saliendo de Rafidín llegaron al desierto de Sinaí y acamparon allí, frente al monte. [3] Moisés subió hacia el monte de Dios y el Señor lo llamó desde el monte, y le dijo: [4] ---Habla así a la casa de Jacob, diles a los hijos de Israel: Vosotros habéis visto lo que hice a los egipcios, os llevé en alas de águila y los traje a mí; [5] por tanto, si queréis obedecerme y guardar mi alianza, entre todos los pueblos seréis mi propiedad, porque es mía toda la tierra. [6] Seréis un pueblo sagrado, un reino sacerdotal. Esto es lo que debes decir a los israelitas. [7] Moisés volvió, convocó a las autoridades del pueblo y les expuso todo lo que le había mandado el Señor. [8] Todo el pueblo a una respondió: ---Haremos cuanto dice el Señor. [9] Moisés comunicó al Señor la respuesta, y el Señor le dijo: ---Voy a acercarme a ti en una nube espesa, para que el pueblo pueda escuchar lo que hablo contigo y te crea en adelante. Moisés comunicó al Señor lo que el pueblo había dicho. [10] El Señor dijo a Moisés: ---Vuelve a tu pueblo, purifícalos hoy y mañana, que se laven la ropa, [11] y estén preparados para pasado mañana, pues pasado mañana bajará el Señor al monte Sinaí, a la vista del pueblo. [12] Traza un límite alrededor y avisa al pueblo que se guarde de subir al monte o acercarse a la falda; el que se acerque al monte es reo de muerte. [13] Lo ejecutaréis, sin tocarlo, a pedradas o con flechas, sea hombre o animal; no quedará con vida. Sólo cuando suene el cuerno podrán subir al monte. [14] Moisés bajó del monte adonde estaba el pueblo, lo purificó y le hizo lavarse la ropa. [15] Después les dijo: ---Estad preparados para pasado mañana, y no toquéis a vuestras mujeres. [16] Al tercer día por la mañana hubo truenos y relámpagos y una nube espesa en el monte, mientras el toque de la trompeta crecía en intensidad, y el pueblo se echó a temblar en el campamento. [17] Moisés sacó al pueblo del campamento a recibir a Dios, y se quedaron firmes al pie de la montaña. [18] El monte Sinaí era todo una humareda, porque el Señor bajó a él con fuego; se alzaba el humo como de un horno, y toda la montaña temblaba. [19] El toque de la trompeta iba creciendo en intensidad mientras Moisés hablaba y Dios le respondía con el trueno. [20] El Señor bajó a la cumbre del monte Sinaí, y llamó a Moisés a la cumbre. Cuando éste subió, [21] el Señor le dijo: ---Baja al pueblo y mándales que no traspasen los límites para ver al Señor, porque morirían muchísimos. [22] Y a los sacerdotes que se han de acercar al Señor purifícalos, para que el Señor no arremeta contra ellos. [23] Moisés contestó al Señor: ---El pueblo no puede subir al monte Sinaí, pues tú mismo nos has mandado trazar un círculo que marque la montaña sagrada. [24] El Señor insistió: ---Anda, baja y después sube con Aarón; que el pueblo y los sacerdotes no traspasen el límite para subir adonde está el Señor, pues él arremetería contra ellos. [25] Entonces Moisés bajó al pueblo y se lo dijo.

Éxodo capítulo 20
[1] Dios ha pronunciado las siguientes palabras: [2] ---Yo soy el Señor, tu Dios, que te saqué de Egipto, de la esclavitud. [3] »No tendrás otros dioses rivales míos. [4] No te harás una imagen, figura alguna de lo que hay arriba en el cielo, abajo en la tierra o en el agua bajo tierra. [5] No te postrarás ante ellos, ni les darás culto; porque yo, el Señor, tu Dios, soy un Dios celoso: castigo la culpa de los padres en los hijos, nietos y bisnietos cuando me aborrecen; [6] pero actúo con lealtad por mil generaciones cuando me aman y guardan mis preceptos. [7] »No pronunciarás el Nombre del Señor, tu Dios, en falso, porque el Señor no dejará impune a quien pronuncie su Nombre en falso. [8] »Fíjate en el sábado para santificarlo. [9] Durante seis días trabaja y haz tus tareas, [10] pero el día séptimo es un día de descanso, dedicado al Señor, tu Dios: no harás trabajo alguno, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tu ganado, ni el inmigrante que viva en tus ciudades, [11] porque en seis días hizo el Señor el cielo, la tierra y el mar y lo que hay en ellos, y el séptimo descansó; por eso el Señor bendijo el sábado y lo santificó. [12] »Honra a tu padre y a tu madre; así prolongarás tu vida en la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar. [13] »No matarás. [14] »No cometerás adulterio. [15] »No robarás. [16] »No darás testimonio falso contra tu prójimo. [17] »No codiciarás los bienes de tu prójimo; no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de él. [18] Todo el pueblo percibía los truenos y relámpagos, el sonar de la trompeta y la montaña humeante. Y el pueblo estaba aterrorizado, y se mantenía a distancia. [19] Y dijeron a Moisés: ---Háblanos tú y te escucharemos; que no nos hable Dios, que moriremos. [20] Moisés respondió al pueblo: ---No temáis: Dios ha venido para probaros, para que tengáis presente su temor y no pequéis. [21] El pueblo se quedó a distancia y Moisés se acercó hasta la nube espesa donde estaba Dios. [22] El Señor habló a Moisés: ---Di a los israelitas: Vosotros mismos habéis visto que os he hablado desde el cielo; [23] no me coloquéis a mí entre dioses de plata ni os fabriquéis dioses de oro. [24] Hazme un altar de tierra y en él ofrecerás tus holocaustos, tus sacrificios de comunión, tus ovejas y tus vacas. En los lugares donde pronuncie mi Nombre bajaré a ti y te bendeciré. [25] Y si quieres hacerme un altar de piedras, no lo construyas con sillares, porque al picar la piedra con el escoplo queda profanada. [26] No subas a mi altar por escalones, no sea que al subir por él se te vea tu desnudez.

Éxodo capítulo 21
[1] Decretos que les promulgarás. [2] ---Cuando te compres un esclavo hebreo, te servirá seis años y el séptimo marchará libre, sin pagar nada. [3] »Si vino solo, marchará solo. Si trajo mujer, marchará la mujer con él. [4] Si fue su dueño quien le dio la mujer, de la que ha tenido hijos o hijas, entonces la mujer y los hijos pertenecen al dueño; el esclavo marchará solo. [5] Pero si el esclavo dice: Me he encariñado con mi amo, con mi mujer y con mis hijos: no quiero marchar libre; [6] entonces su dueño lo llevará delante de Dios, lo acercará a la puerta o a la jamba y con un punzón clavará la oreja del esclavo, y éste quedará esclavo para siempre. [7] »Cuando alguien venda su hija como esclava, ésta no marchará libre como marchan los esclavos. [8] »Si no le gusta a su dueño --al que había sido destinada--, dejará que la rescaten, no tiene derecho a venderla a extranjeros, ya que ha sido desleal con ella. [9] »Si la ha destinado a su hijo, la tratará como a una hija. [10] »Si toma nueva mujer, no privará a la primera de comida, ropa y derechos conyugales. [11] Y si no le da estas tres cosas, ella podrá marcharse de balde, sin pagar nada. [12] ---El que hiera de muerte a un hombre, es reo de muerte. [13] Si no fue intencionado --Dios lo permitió--, yo te indicaré un lugar en el que podrá buscar asilo. [14] Pero si alguien está reñido con su prójimo y lo asesina con premeditación, a ése lo arrancarás de mi altar y le darás muerte. [15] »El que hiere a su padre o a su madre, es reo de muerte. [16] »El que secuestra a un hombre, para venderlo o para retenerlo, es reo de muerte. [17] »El que maldice a su padre o a su madre, es reo de muerte. [18] ---Cuando surja una riña entre dos hombres y uno hiera al otro a puñetazos o a pedradas, sin causarle la muerte, pero obligándole a guardar cama, [19] si el herido puede levantarse y salir a la calle con ayuda de un bastón, entonces el que lo hirió será declarado inocente: tendrá que pagar únicamente los gastos de la cura y la convalecencia. [20] »Cuando alguien azote a varazos a su esclavo o a su esclava, dejándolo muerto en el instante, será declarado culpable; [21] pero si el esclavo dura con vida uno o más días, entonces no se condenará al dueño, porque el esclavo era posesión suya. [22] »Cuando en una pelea entre hombres alguien golpee a una mujer encinta, haciéndole abortar, pero sin causarle ninguna lesión, se impondrá al causante la multa que reclame el marido de la mujer, y la pagará ante los jueces. [23] Pero cuando haya lesiones, las pagarás: vida por vida, [24] ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie,[25] quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe. [26] »Cuando alguien golpee a su esclavo o esclava en el ojo y se lo inutilice, dará la libertad al esclavo a cambio del ojo, [27] y si le rompe un diente, le dará la libertad a cambio del diente. [28] »Cuando un toro mate a cornadas a un hombre o a una mujer, será apedreado y su carne no se comerá; el dueño es inocente. [29] Si se trata de un toro que ya embestía antes, y su dueño, advertido, no lo tenía encerrado, entonces, si el toro mata a un hombre o a una mujer, será apedreado, y también su dueño es reo de muerte. [30] Si le ponen un precio de rescate pagará a cambio de su vida lo que le pidan. [31] La misma norma se aplicará cuando el toro embista a un muchacho o a una muchacha. [32] Pero si el toro embiste a un esclavo o a una esclava, el dueño del esclavo cobrará trescientos gramos de plata y el toro será apedreado. [33] »Cuando alguien abra un pozo o cave una fosa, dejándola sin cubrir, si cae dentro un buey o un asno, [34] el dueño del pozo pagará: restituirá en dinero al dueño del animal y él se quedará con el animal muerto. [35] »Cuando un toro mate a cornadas a otro toro de distinto dueño, venderá el toro vivo y se repartirán el dinero; también el toro muerto se lo dividirán entre los dos. [36] Pero si se sabía que el toro ya embestía antes y su dueño no lo tenía encerrado, entonces pagará toro por toro, y él se quedará con el toro muerto. [37] ---Cuando alguien robe un toro o una oveja para matarlo o venderlo, restituirá cinco toros por toro y cuatro ovejas por oveja.

Éxodo capítulo 22
[1] ---Si un ladrón es sorprendido abriendo un boquete en un muro y lo hieren de muerte, no hay homicidio; [2] pero si es a la luz del día, es un caso de homicidio: el ladrón restituirá, y si no tiene con qué pagar, será vendido por el valor de lo robado. [3] Si el toro, el asno o el cordero robados se hallan aún vivos en manos del ladrón, éste restituirá el doble. [4] »Cuando alguien arrase un campo o una viña llevando a su rebaño a pastar en campo ajeno, restituirá con lo mejor de su propio campo o viña. [5] »Cuando se declare un incendio y se propague por los zarzales y devore las mieses, las gavillas o el campo, el causante del incendio pagará los daños. [6] »Cuando alguien confíe en depósito a su prójimo dinero o cualquier otro objeto, y el objeto sea robado de casa de éste, entonces, si se descubre al ladrón, restituirá el doble, [7] y si no se descubre al ladrón, el dueño de la casa se presentará ante Dios y jurará que no ha tocado el objeto de su prójimo. [8] »En delitos contra la propiedad, de toro, asno, oveja, capa o cualquier otro objeto perdido, si uno afirma que el objeto es suyo, se llevará el pleito ante Dios, y aquél a quien Dios declare culpable, pagará al otro el doble. [9] »Cuando alguien confíe en depósito a su prójimo un asno, un toro, una oveja o cualquier otro animal y el animal muere o se daña o es robado sin que nadie lo vea, [10] entonces el pleito se decidirá jurando ante Dios que no ha tocado el animal de su prójimo. El dueño del animal aceptará el juramento y no habrá restitución; [11] pero si se lo han robado viéndolo él, entonces se restituirá al dueño. [12] Si lo han descuartizado, se presentará como prueba el animal descuartizado y no habrá restitución. [13] »Cuando alguien pida en préstamo a su prójimo un animal, y el animal se dañe o muera estando ausente su dueño, debe restituirlo. [14] Si el dueño estaba presente, no habrá restitución. Si el acreedor es un jornalero, se le descontará de su salario. [15] »Cuando alguien seduzca a una muchacha soltera y se acueste con ella, pagará la dote y la tomará por mujer. [16] Si el padre de la muchacha no quiere dársela, entonces él pagará la dote que se da por las vírgenes. [17] ---No dejarás con vida a la hechicera. [18] »El que se acueste con bestias, es reo de muerte. [19] »El que ofrezca sacrificios a los dioses --fuera del Señor-- será exterminado. [20] »No oprimirás ni vejarás al inmigrante, porque inmigrantes fuisteis vosotros en Egipto. [21] »No explotarás a viudas ni a huérfanos, [22] porque si los explotas y ellos gritan a mí, yo los escucharé. [23] Se encenderá mi ira y os haré morir a espada, dejando a vuestras mujeres viudas y a vuestros hijos huérfanos. [24] »Si prestas dinero a uno de mi pueblo, a un pobre que habita contigo, no serás con él un usurero, cargándole de intereses. [25] »Si tomas en prenda la capa de tu prójimo, se la devolverás antes de ponerse el sol, [26] porque no tiene otro vestido para cubrir su cuerpo y para acostarse. Si grita a mí, yo le escucharé, porque yo soy compasivo. [27] »No blasfemarás contra Dios y no maldecirás al jefe de tu pueblo. [28] »No retrasarás la ofrenda de tu cosecha y de tu vendimia. »Me darás el primogénito de tus hijos; [29] lo mismo harás con tus toros y ovejas: durante siete días quedará la cría con su madre y el octavo día me la entregarás. [30] »Me estaréis consagrados: no comáis carne de animal despedazado en el campo; echádsela a los perros.

Éxodo capítulo 23
[1] ---No harás declaraciones falsas: no te conchabes con el culpable para testimoniar en favor de una injusticia. [2] »No seguirás en el mal a los poderosos: no declararás en un proceso siguiendo a los poderosos y violando el derecho. [3] »No favorecerás al poderoso en su causa. [4] »Cuando encuentres extraviados el toro o el asno de tu enemigo, se los llevarás a su dueño. [5] »Cuando veas al asno de tu adversario caído bajo la carga, no pases de largo; préstale ayuda. [6] »No violarás el derecho del pobre en su causa.[7] »Apártate de las causas falsas: no harás morir al justo ni al inocente ni absolverás al culpable, porque yo no absuelvo al culpable. [8] »No aceptarás soborno, porque el soborno ciega al que ve con claridad y falsea la causa del inocente. [9] »No vejarás al inmigrante: conocéis la suerte del inmigrante, porque inmigrantes fuisteis vosotros en Egipto. [10] ---Durante seis años sembrarás tu tierra y recogerás la cosecha, pero el séptimo año la dejarás en barbecho. [11] Deja que coman los pobres de tu pueblo, y lo que sobre lo comerán las fieras salvajes. Lo mismo harás con tu viña y tu olivar. [12] »Durante seis días harás tus faenas, pero el séptimo día descansarás, para que reposen tu toro y tu asno y se repongan el hijo de tu esclava y el inmigrante. [13] »Guardad todo lo que os he dicho: no invocaréis el nombre de dioses extranjeros, ¡que no se oiga en tus labios! [14] ---Tres veces al año vendréis en romería: [15] »Por la fiesta de los Panes Ázimos, que celebrarás así: durante siete días comerás panes ázimos --como os he ordenado-- en la fecha señalada del mes de abril, porque en ese mes salisteis de Egipto. No te presentarás a mí con las manos vacías. [16] »Por la fiesta de la Siega, de las primicias de todo lo que hayas sembrado en tus tierras. »Por la fiesta de la Recolección, a fin de año, cuando hayas terminado de recoger las cosechas de tus tierras. [17] »Tres veces al año se presentarán todos los varones de tu pueblo ante el Señor. [18] »No acompañarás con pan fermentado la sangre de mis sacrificios ni dejarás hasta el día siguiente la grasa de mi fiesta. [19] »Llevarás a la casa del Señor, tu Dios, las primicias de tus frutos. No cocerás el cabrito en la leche de su madre. [20] ---Voy a enviarte un ángel por delante para que te cuide en el camino y te lleve al lugar que he preparado. [21] Respétalo y obedécelo. No te rebeles, porque lleva mi Nombre y no perdonará tus rebeliones. [22] Si le obedeces fielmente y haces lo que yo digo, tus enemigos serán mis enemigos y tus adversarios serán mis adversarios. [23] Mi ángel irá por delante y te llevará a las tierras de los amorreos, heteos, fereceos, cananeos, heveos y jebuseos, y yo acabaré con ellos. [24] »No adorarás sus dioses ni les servirás. Y no imitarás sus obras. Al contrario, destruirás y destrozarás sus estelas. [25] »Vosotros servid al Señor, vuestro Dios, y él bendecirá tu pan y tu agua. »Apartaré de ti las enfermedades. [26] No habrá en tu tierra mujer estéril ni que aborte. Colmaré el número de tus días. [27] »Enviaré por delante mi terror y desbaratará los pueblos que invadas; haré que tus enemigos te den la espalda. [28] »Enviaré por delante el pánico que espantará delante de ti a heveos, cananeos y heteos. [29] Pero no los echaré a todos en un año, no vaya a quedar desierta la tierra y se multipliquen las fieras. [30] Los iré echando poco a poco, hasta que hayas crecido y puedas tomar posesión de la tierra. [31] »Marcaré las fronteras de tu país: desde el Mar Rojo hasta el mar de los filisteos y desde el desierto hasta el Río. A los habitantes de ese país los pondré en tus manos y tú los echarás de tu presencia. [32] No harás alianzas con ellos ni con sus dioses [33] y no les dejarás habitar en tu país, no sea que te arrastren a pecar contra mí, adorando a sus dioses, que serán para ti una trampa.

Éxodo capítulo 24
[1] El Señor dijo a Moisés: ---Sube a mí con Aarón, Nadab y Abihú y los setenta dirigentes de Israel y prosternaos a distancia. [2] Después se acercará Moisés solo, no ellos, y el pueblo que no suba. [3] Moisés bajó y refirió al pueblo todo lo que le había dicho el Señor, todos sus mandatos, y el pueblo contestó a una: ---Haremos todo lo que dice el Señor. [4] Entonces Moisés puso por escrito todas las palabras del Señor; madrugó y levantó un altar en la falda del monte y doce estelas por las doce tribus de Israel. [5] Mandó a algunos jóvenes israelitas ofrecer los holocaustos y ofrecer novillos como sacrificios de comunión para el Señor. [6] Después tomó la mitad de la sangre y la echó en recipientes, y con la otra mitad roció el altar. [7] Tomó el documento del pacto y se lo leyó en voz alta al pueblo, el cual respondió: ---Haremos todo lo que manda el Señor y obedeceremos. [8] Moisés tomó el resto de la sangre y roció con ella al pueblo, diciendo: ---Ésta es la sangre del pacto que el Señor hace con vosotros a tenor de estas cláusulas. [9] Subieron Moisés, Aarón, Nadab, Abihú y los setenta dirigentes de Israel, [10] y vieron al Dios de Israel: bajo los pies tenía una especie de pavimento de zafiro, límpido como el mismo cielo. [11] Dios no extendió la mano contra los notables de Israel, que pudieron contemplar a Dios, y después comieron y bebieron. [12] El Señor dijo a Moisés: ---Sube hacia mí, al monte, que allí estaré yo para darte las losas de piedra con la ley y los mandatos que he escrito para instruirlos. [13] Se levantó Moisés y subió con Josué, su ayudante, al monte de Dios; [14] a los dirigentes les dijo: ---Quedaos aquí hasta que yo vuelva. Aarón y Jur están con vosotros; el que tenga algún asunto, que se lo traiga a ellos. [15] Cuando Moisés subió al monte, la nube lo cubría [16] y la Gloria del Señor descansaba sobre el monte Sinaí, y la nube lo cubrió durante seis días. Al séptimo día el Señor llamó a Moisés desde la nube. [17] La Gloria del Señor apareció a los israelitas como fuego voraz sobre la cumbre del monte. [18] Moisés se adentró en la nube y subió al monte, y estuvo allí cuarenta días con sus noches.

Éxodo capítulo 25
[1] El Señor habló a Moisés: [2] ---Di a los israelitas que me ofrezcan un tributo; vosotros aceptaréis el tributo a todos los que generosamente me lo ofrezcan. [3] »Tributos que podéis aceptarles: oro, plata y bronce; [4] púrpura violácea, roja y escarlata; lino y pelo de cabra; [5] pieles de carnero curtidas; pieles de marsopa y maderas de acacia; [6] aceite para la lámpara y perfumes para la unción y el sahumerio; [7] piedras de ónice y piedras de engaste para el efod y el pectoral. [8] »Hazme un santuario, y moraré entre ellos. [9] En su construcción te ajustarás al modelo del santuario y de los utensilios que yo te mostré. [10] »Harás un arca de madera de acacia: ciento veinticinco centímetros de largo por setenta y cinco de ancho y setenta y cinco de alto. [11] La revestirás de oro de ley por dentro y por fuera, y alrededor le aplicarás un listón de oro. [12] »Fundirás oro para hacer cuatro anillas, que colocarás en los cuatro ángulos, dos a cada lado. [13] »Harás también unos varales de madera de acacia y los revestirás de oro, [14] y los meterás por las anillas laterales del arca, para poder transportarla. [15] Los varales permanecerán metidos en las anillas del arca, y no se sacarán. [16] Dentro del arca guardarás el documento de la alianza que te daré. [17] »Harás también una placa de oro de ley de ciento veinticinco centímetros de largo por setenta y cinco de ancho. [18] En sus dos extremos harás dos querubines cincelados en oro: [19] cada uno arrancará de un extremo de la placa, [20] y la cubrirán con las alas extendidas hacia arriba. Estarán uno frente a otro, mirando al centro de la placa. [21] »Cubrirás el arca con la placa, y dentro de ella guardarás el documento de la alianza que te daré. [22] »Allí me encontraré contigo, y desde encima de la placa, en medio de los querubines del arca de la alianza, te diré todo lo que tienes que mandar a los israelitas. [23] »Harás una mesa de madera de acacia de cien centímetros de largo por cincuenta de ancho y setenta y cinco de alto. [24] La revestirás de oro de ley y aplicarás alrededor un listón de oro. [25] »Pondrás alrededor de ella una abrazadera de un palmo, y alrededor de la abrazadera un listón de oro. [26] »Harás cuatro anillas de oro y las colocarás en los ángulos de las cuatro patas. [27] Las anillas estarán sujetas a la abrazadera; por ellas se meterán los varales para poder transportar la mesa. [28] »Harás los varales de madera de acacia, los revestirás de oro y con ellos transportarás la mesa. [29] »Harás también fuentes, bandejas, jarras y copas para la libación: todo de oro de ley. [30] »Sobre la mesa pondrás los panes presentados, de modo que estén siempre ante mí. [31] »Harás un candelabro de oro de ley; todo cincelado: base, fuste, copas, cálices y corolas arrancarán de él. [32] De sus lados arrancarán seis brazos, tres a cada lado. [33] Cada brazo tendrá tres copas, como flores de almendro, con cáliz y corola; serán iguales los seis brazos que arrancan del candelabro. [34] El candelabro tendrá cuatro copas, como flores de almendro, con cáliz y corola. [35] Un cáliz debajo de cada pareja de brazos del candelabro; serán iguales los seis brazos del candelabro. [36] Cálices y fustes arrancarán de él, todos por igual, cincelados en oro de ley. [37] »Harás también siete lámparas y las pondrás sobre el candelabro, de modo que iluminen la parte delantera. [38] Sus despabiladeras y ceniceros serán de oro de ley. [39] Emplearás treinta kilos de oro para hacer el candelabro y todos sus utensilios. [40] »Te ajustarás al modelo que te he mostrado en la montaña.

Éxodo capítulo 26
[1] ---Harás el santuario con diez lonas de lino torzal, de púrpura violácea, roja y escarlata, y bordarás en ellas unos querubines. [2] Cada lona medirá catorce metros de largo por dos de ancho: todas de la misma medida. [3] »Empalmarás las lonas en dos series de a cinco cada una, [4] y en cada uno de los bordes de las dos series de lonas harás unas presillas de púrpura violácea: [5] cincuenta en el borde de la primera serie y cincuenta en el borde de la segunda. Las presillas se corresponderán entre sí. [6] »Harás también cincuenta corchetes de oro y con ellos empalmarás las lonas, de modo que el santuario forme una unidad. [7] »Tejerás también once piezas de pelo de cabra, que sirvan de tienda para el santuario. [8] Cada una medirá quince metros de largo por dos de ancho: las once de la misma medida. [9] »Por un lado empalmarás cinco lonas y seis por el otro, y la sexta, plegada, servirá de portal a la tienda. [10] Pondrás cincuenta presillas en los bordes de cada serie de lonas empalmadas. [11] »Harás también cincuenta corchetes de bronce, los meterás por las presillas y cerrarás la tienda de modo que forme una unidad. [12] De lo que queda de lona de la tienda, la mitad colgará en la parte posterior del santuario, [13] y los cincuenta centímetros que sobran a lo largo de los dos lados de la tienda colgarán sobre ambos lados del santuario cubriéndolo. [14] »Harás también para la tienda una cubierta de pieles de carnero curtidas y una sobrecubierta de pieles marsopa. [15] »Harás unos tablones de madera de acacia y los colocarás verticalmente en el santuario. [16] Cada uno medirá cinco metros de largo por setenta y cinco centímetros de ancho, [17] y llevará dos espigas para ensamblarse con los contiguos. Harás todos los tablones iguales. [18] Los colocarás del modo siguiente: en la parte sur, veinte tablones [19] y debajo de ellos, cuarenta basas de plata, dos por cada tablón, para sus dos espigas. [20] En el segundo lado, al norte, otros veinte tablones [21] con sus cuarenta basas, dos por tablón. [22] En el lado del fondo, al poniente, seis tablones de frente, [23] y dos en los ángulos. [24] Parejos por abajo y perfectamente unidos por arriba hasta la primera anilla: así formarán los dos ángulos del santuario.[25] En total, ocho tablones con dieciséis basas, dos por tablón. [26] »Harás también cinco travesaños de madera de acacia para los tablones de cada lado, [27] y cinco para el lado del fondo, al poniente. [28] El travesaño central, a media altura de los tablones, atravesará de un extremo a otro. [29] Revestirás de oro los tablones y los travesaños, y harás de oro las anillas por donde han de pasar los travesaños. [30] »Construirás el santuario ajustándote al modelo que viste en la montaña. [31] »Harás una cortina de púrpura violácea, roja y escarlata y lino torzal, y bordarás en ella querubines. [32] Colgarás la cortina de cuatro columnas de madera de acacia revestidas de oro y provistas de escarpias y de cuatro basas de plata. [33] La colgarás debajo de los corchetes, y detrás de ella colocarás el arca de la alianza. La cortina separará el Santo del Santísimo. [34] Colocarás la placa de la expiación sobre el arca de la alianza, en el Santísimo. [35] Fuera de la cortina, al lado norte, pondrás la mesa, y en el lado sur, frente a la mesa, colocarás el candelabro. [36] »Harás también una antepuerta para la tienda, de púrpura violácea, roja y escarlata y lino torzal, recamada. [37] Y para la antepuerta harás cinco columnas de madera de acacia, que revestirás de oro lo mismo que sus escarpias, y fundirás en bronce cinco bases para las columnas.

Éxodo capítulo 27
[1] ---Harás el altar de madera de acacia: será cuadrado y medirá dos metros y medio por lado y metro y medio de alto. [2] En las cuatro esquinas harás unos salientes, que arrancarán de él, y los revestirás de bronce. [3] »Harás para él calderos para la ceniza, paletas, aspersorios, trinchantes y braseros, todos de bronce. [4] »Harás también un enrejado de bronce, y en sus cuatro ángulos pondrás cuatro anillas de bronce. [5] Lo colocarás bajo los rebordes del altar, de modo que baje hasta media altura del altar. [6] »Harás también para el altar unos varales de madera de acacia, los revestirás de bronce, [7] y los meterás por las anillas de los lados del altar para transportarlo. [8] »Harás el altar hueco, con tablas, ajustándote al modelo que viste en la montaña. [9] »Harás así el atrio del santuario: En el lado sur del atrio pondrás cortinones de lino torzal, en una longitud de cincuenta metros. [10] Sus veinte columnas y basas serán de bronce, las escarpias y filetes de las columnas serán de plata. [11] Lo mismo harás en el lado norte: pondrás cortinones en una longitud de cincuenta metros, veinte columnas con sus basas de bronce, las escarpias y filetes de las columnas de plata. [12] A lo ancho, en el lado de poniente, colocarás cortinones en una longitud de veinticinco metros, con diez columnas y diez basas; [13] la anchura será de veinticinco metros. [14] A cada lado de la entrada pondrás cortinones en una longitud de siete metros y medio, [15] con tres columnas y tres basas. [16] A la entrada del atrio pondrás una antepuerta de diez metros, de púrpura violácea, roja y escarlata y lino torzal, recamada; con cuatro columnas y cuatro basas. [17] Todas las columnas alrededor del atrio llevarán filetes de plata, sus escarpias serán de plata, sus basas de bronce. [18] El atrio tendrá cincuenta metros de largo por veinticinco de ancho por dos y medio de alto; todo él será de lino torzal y las basas de bronce. [19] Todos los utensilios del servicio del santuario y todas sus estacas, igual que las estacas del atrio, serán de bronce. [20] »Manda a los israelitas que te traigan aceite de oliva puro y refinado para alimentar continuamente la lámpara. [21] Aarón y sus hijos la prepararán en la tienda del encuentro, fuera de la cortina que tapa el documento de la alianza, para que arda de la tarde a la mañana en presencia del Señor. »Ley perpetua para todas las generaciones israelitas.

Éxodo capítulo 28
[1] ---De entre los israelitas escoge a tu hermano Aarón y a sus hijos Nadab, Abihú, Eleazar e Itamar para que sean mis sacerdotes. [2] »Harás confeccionar ornamentos sagrados, ricos y fastuosos, para tu hermano Aarón. [3] Manda a todos los artesanos a quienes yo he dotado de habilidad que confeccionen los ornamentos de Aarón para consagrarlo sacerdote mío. [4] »Ornamentos que confeccionarán: efod, pectoral, manto, túnica ajedrezada, turbante y banda. Los ornamentos que tu hermano Aarón y sus hijos usarán como sacerdotes míos [5] se confeccionarán en oro, púrpura violácea, roja y escarlata y lino. [6] »Mandarás hacer artísticamente el efod, en oro, púrpura violácea, roja y escarlata y lino torzal; labor de artesano. [7] Llevará dos hombreras unidas por los extremos. [8] El cinturón para sujetar el efod arrancará de él y será de la misma labor: de oro, púrpura violácea, roja y escarlata y lino torzal. [9] »Tomarás dos piedras de ónice y harás grabar en ellas los nombres de las tribus israelitas: [10] seis en cada piedra, por orden de nacimiento. [11] Grabarán los nombres de las tribus israelitas como graba el orfebre la piedra de un sello, y las engastarán en filigrana de oro. [12] Aplicarás las dos piedras a las hombreras del efod: piedras recordatorio de los israelitas. Aarón llevará sus nombres sobre las hombreras, como recordatorio para el Señor. [13] Mandarás hacer unas filigranas de oro, [14] y dos cadenas de oro de ley, trenzadas como cordones, y las sujetarás a las filigranas. [15] »Mandarás hacer artísticamente el pectoral de las suertes, de la misma labor que el efod: oro, púrpura violácea, roja y escarlata y lino torzal. [16] Será doble y cuadrado, un palmo de largo por uno de ancho. [17] Le engastarás una guarnición de cuatro filas de piedras: en la primera fila, carnelita, topacio y azabache; [18] en la segunda fila, esmeralda, zafiro y diamante; [19] en la tercera fila, jacinto, ágata y amatista; [20] en la cuarta fila, topacio, ónice y jaspe. [21] Las guarniciones de pedrería irán engastadas en filigranas de oro. Llevará doce piedras, como el número de las tribus israelitas. Cada piedra llevará grabada, como un sello, el nombre de una de las doce tribus. [22] »Mandarás hacer además para el pectoral cadenas de oro de ley, trenzadas como cordones, [23] y dos anillas de oro que sujetarás a los dos extremos del pectoral. [24] Pasarás los dos cordones de oro por las dos anillas del pectoral, y los dos cabos de los cordones los unirás a las dos filigranas, [25] y los fijarás en las hombreras del efod, por la parte delantera. [26] Mandarás hacer otras dos anillas de oro y las colocarás en los dos extremos del pectoral, en el borde interior que toca el efod. [27] Y otras dos anillas de oro, que fijarás en el borde inferior y delantera de las hombreras del efod, junto al empalme y más arriba del cinturón del efod. [28] Con un cordón de púrpura violácea sujetarán las anillas del pectoral con las del efod, para que quede sobre el cinturón del efod y no pueda desprenderse el pectoral del efod. [29] »Cuando Aarón entre en el santuario, llevará sobre su corazón, en el pectoral de las suertes, los nombres de las tribus israelitas, como recordatorio perpetuo ante el Señor. [30] Pondrás en el pectoral de las suertes los urim y los tumim, para que estén sobre el corazón de Aarón cuando entre a presentarse al Señor. Aarón llevará constantemente sobre el corazón, en presencia del Señor, las suertes de los israelitas. [31] »Mandarás hacer el manto del efod, todo él de púrpura violácea. [32] Llevará arriba una abertura en el centro, reforzada alrededor con un dobladillo como la abertura de un coselete, para que no se rasgue. [33] En la orla del manto, todo alrededor, pondrás granadas de púrpura violácea, roja y escarlata, y alternando con ellas, cascabeles de oro; [34] cascabel y granada, todo alrededor. [35] Aarón lo vestirá cuando oficie. Y al entrar en el santuario a presentarse al Señor, y al salir, se oirá el tintineo de los cascabeles: así no morirá. [36] »Mandarás hacer una flor de oro de ley y grabarás en ella, como en un sello: Consagrado al Señor. [37] La sujetarás al turbante, por su parte delantera, con un cordón de púrpura violácea. [38] Se colocará sobre la frente de Aarón, y éste cargará con la culpa en que hayan incurrido los israelitas al hacer sus ofrendas sagradas. La llevará siempre sobre la frente para reconciliarlos con el Señor. [39] La túnica y el turbante serán de lino, la banda estará recamada. [40] »Para los hijos de Aarón harás confeccionar túnicas, bandas y birretas ricas y fastuosas. [41] Se las vestirás a tu hermano Aarón y a sus hijos, los ungirás y los consagrarás sacerdotes míos. [42] Les vestirás además calzones de lino que les cubran sus partes, de la cintura a los muslos. [43] Aarón y sus hijos los llevarán cuando entren en la tienda del encuentro o cuando se acerquen al altar para oficiar: así no incurrirán en culpa y no morirán. »Ley perpetua para Aarón y sus descendientes.

Éxodo capítulo 29
[1] ---Rito de consagración de mis sacerdotes: »Tomarás un novillo y dos carneros sin defecto, [2] pan ázimo, roscas ázimas amasadas con aceite y obleas ázimas untadas de aceite, todo ello preparado con flor de harina de trigo. [3] Lo pondrás en un cestillo y lo presentarás junto con el novillo y los dos carneros. [4] »Después mandarás acercarse a Aarón y a sus hijos a la entrada de la tienda del encuentro y los harás bañarse. [5] Tomarás los ornamentos y vestirás a Aarón la túnica, el manto del efod, el efod y el pectoral, y sujetarás el efod con el cinturón. [6] Le pondrás el turbante en la cabeza y sobre él la diadema santa. [7] Luego, tomando el aceite de la unción, lo derramarás sobre su cabeza para ungirlo. [8] »Después harás acercarse a sus hijos, les vestirás las túnicas, [9] les ceñirás las bandas y les pondrás las birretas. El sacerdocio les pertenece por derecho perpetuo. Así consagrarás a Aarón y a sus hijos. [10] »Harás traer el novillo a la tienda del encuentro: Aarón y sus hijos pondrán la mano sobre la cabeza de la víctima.[11] Después degollarás el novillo en presencia del Señor, en la puerta de la tienda del encuentro, [12] y tomando sangre de la res, untarás con el dedo los salientes del altar. Después derramarás la sangre al pie del mismo altar. [13] Tomarás la grasa que envuelve las vísceras, el lóbulo del hígado, los dos riñones con su grasa y lo dejarás quemarse sobre el altar. [14] La carne, la piel y los excrementos los quemarás fuera del campamento. Es un sacrificio expiatorio. [15] »Después tomarás uno de los carneros. Aarón y sus hijos pondrán las manos sobre la cabeza de la víctima. [16] Lo degollarás y tomando sangre, rociarás el altar por todos los lados. [17] Descuartizarás el carnero en trozos, lavarás sus vísceras y patas, las pondrás sobre los trozos y la cabeza, [18] y lo dejarás quemarse completamente sobre el altar. Es holocausto para el Señor: oblación de aroma que aplaca al Señor. [19] »Después tomarás el segundo carnero. Aarón y sus hijos pondrán las manos sobre la cabeza de la víctima. [20] Degollarás el carnero, y tomando sangre, untarás con ella el lóbulo de la oreja derecha de Aarón y de sus hijos y los pulgares de sus manos y pies derechos. Luego con la sangre rociarás el altar por todos los lados. [21] Tomarás sangre del altar y aceite de la unción y salpicarás a Aarón y sus vestidos, a los hijos de Aarón y sus vestidos. Así se consagrarán Aarón con sus vestidos, sus hijos con sus vestidos. [22] Luego, del carnero de la consagración tomarás la grasa, la cola, la grasa que envuelve las vísceras, el lóbulo del hígado, los dos riñones con su grasa y la pierna derecha; [23] del cestillo de panes ázimos presentados al Señor tomarás un pan, una rosca de pan amasada con aceite y una oblea. [24] Pondrás todo ello en manos de Aarón y de sus hijos, para que lo agiten ritualmente en presencia del Señor. [25] Lo recibirás otra vez de sus manos y lo dejarás quemarse en el altar, sobre el holocausto, como aroma que aplaca al Señor. Es una oblación al Señor. [26] »Después tomarás el pecho del carnero de la consagración de Aarón y lo agitarás ritualmente en presencia del Señor. Es la ración que te pertenece. [27] Del carnero de la consagración de Aarón y sus hijos consagrarás el pecho agitado ritualmente y la pierna ofrecida en tributo: [28] les pertenece a Aarón y a sus hijos como porción perpetua de parte de los israelitas; porque es el tributo, tomado de los sacrificios de comunión que los israelitas ofrecen al Señor.[29] »Los ornamentos sagrados de Aarón los heredarán sus hijos, para vestirlos durante su unción y consagración. [30] Durante siete días los vestirá el hijo que le suceda en el sacerdocio, cuando entre en la tienda del encuentro para oficiar en el santuario. [31] »Después tomarás el carnero de la consagración, cocerás su carne en lugar santo, [32] y Aarón y sus hijos la comerán con el pan del cestillo, a la entrada de la tienda del encuentro. [33] Comerán la parte con que se hizo la expiación al ordenarlos y consagrarlos. Ningún laico la puede comer, porque es porción santa. [34] Y si sobra carne y pan de la consagración para el día siguiente, se quemará. No se comerá, porque es porción santa. [35] »Esto es lo que harás a Aarón y a sus hijos, ajustándote a cuanto te he mandado. La consagración durará siete días. [36] Cada día ofrecerás un novillo expiatorio por el pecado. Lo ofrecerás sobre el altar para expiar por él, y ungirás el altar para consagrarlo. [37] La expiación y consagración del altar durará siete días; el altar será sacrosanto, y el que lo toque quedará santificado. [38] »Ofrenda permanente que ofrecerás sobre el altar cada día: dos corderos añales. [39] Uno por la mañana y otro por la tarde. [40] Con el primero harás una ofrenda de veintidós decilitros de flor de harina amasada con un litro de aceite refinado y una libación de un litro de vino. [41] El segundo cordero lo ofrecerás por la tarde, con una ofrenda y una libación como las de la mañana, en oblación de aroma que aplaca al Señor. [42] »Éste es el holocausto que ofrecerán perpetuamente vuestras generaciones, en presencia del Señor, a la puerta de la tienda del encuentro, donde me encontraré contigo para hablarte. [43] Allí me encontraré con los israelitas, y el lugar quedará consagrado con mi Gloria. [44] Consagraré la tienda del encuentro y el altar, consagraré a Aarón y a sus hijos como sacerdotes míos. [45] Habitaré en medio de los israelitas y seré su Dios. [46] Ellos reconocerán que yo soy el Señor, su Dios, que los sacó de Egipto para habitar entre ellos. »Yo soy el Señor, su Dios.

Éxodo capítulo 30
[1] ---El altar del incienso lo harás de madera de acacia, [2] de cincuenta centímetros de largo por cincuenta de ancho; será cuadrado y tendrá un metro de alto. De él arrancarán unos salientes. [3] Revestirás de oro de ley la parte superior, todos sus lados y los salientes; alrededor le pondrás un listón de oro. [4] Bajo el listón, en los rebordes de los dos lados opuestos, pondrás dos anillas de oro; por ellas se meterán los varales para transportar el altar. [5] Harás los varales de madera de acacia, revestidos de oro. [6] Colocarás el altar delante de la cortina que tapa el arca de la alianza y delante de la placa que cubre el arca de la alianza, donde me encontraré contigo. [7] »Aarón quemará sobre él el incienso del sahumerio por la mañana, cuando prepare las lámparas, [8] y lo mismo al atardecer, cuando las encienda. Será el incienso perpetuo que ofrecen vuestras generaciones en presencia del Señor. [9] No ofreceréis sobre el altar otro incienso, ni holocaustos, ni ofrendas, ni derramaréis sobre él libación alguna. [10] »Una vez al año Aarón hará la expiación untando con la sangre de la víctima expiatoria los salientes del altar; una vez al año por todas vuestras generaciones. »El altar está consagrado al Señor.[11] El Señor habló a Moisés: [12] ---Cuando hagas el censo completo de los israelitas, cada uno, al ser registrado, dará al Señor un rescate por sí mismo, para que no les suceda ninguna desgracia al ser registrados. [13] Cada uno dará cinco gramos de plata --peso del templo, que vale veinte óbolos--: el tributo al Señor será cinco gramos de plata. [14] Cada uno de los registrados de veinte años para arriba pagará el tributo del Señor. [15] Ni el rico pagará más de cinco gramos ni el pobre menos cuando den el tributo al Señor como rescate de sí mismos. [16] Recibirás el dinero del rescate de los israelitas y lo destinarás al servicio de la tienda del encuentro: será el recordatorio de los israelitas para el Señor, como rescate de sus vidas. [17] El Señor habló a Moisés: [18] ---Harás el barreño para las abluciones y su peana de bronce, y lo colocarás entre la tienda del encuentro y el altar. Echarás agua en el barreño, [19] para que Aarón y sus hijos se laven manos y pies. [20] Cuando vayan a entrar en la tienda del encuentro, se lavarán para no morir; lo mismo harán cuando se acerquen al altar para oficiar, para quemar una oblación al Señor. [21] Se lavarán los pies y las manos para no morir. »Ley perpetua para vosotros, para Aarón y sus descendientes, por vuestras generaciones. [22] El Señor habló a Moisés: [23] ---Toma perfumes de gran precio: cinco kilos de mirra en grano, dos kilos y medio de cinamomo, dos kilos y medio de caña de olor, [24] cinco kilos --pesos del templo-- de acacia y tres litros y medio de aceite de oliva. [25] Con estos ingredientes harás el aceite de la unción santa. Harás la mezcla según la receta del perfumista, y servirá para la unción santa. [26] »Untarás con él la tienda del encuentro y el arca de la alianza, [27] la mesa y todos sus utensilios, el candelabro con todos sus utensilios y el altar del incienso, [28] el altar de los holocaustos con sus utensilios, el barreño con su peana. [29] Todo lo consagrarás para que sea sacrosanto. El que los toque quedará santificado. [30] »Ungirás también a Aarón y a sus hijos para consagrarlos como sacerdotes míos. [31] A los israelitas les dirás: Éste será el aceite de mi unción santa en todas vuestras generaciones. [32] No se derramará sobre ningún otro ni copiaréis su receta. Es santo y como tal lo habéis de tratar. [33] El que haga una mezcla según esta receta y la derrame sobre un laico, será excluido de su pueblo. [34] El Señor dijo a Moisés: ---Toma resina aromática, ámbar, bálsamo e incienso depurado, a partes iguales, [35] y según la receta del perfumista, haz con todo ello un incienso, échale sal, y serás puro y santo. [36] Parte de él lo machacarás hasta reducirlo a polvo y lo pondrás delante del arca de la alianza, en la tienda del encuentro, donde me encontraré contigo. Será para vosotros sacrosanto. [37] No haréis incienso para uso personal según la misma receta. Lo consideraréis consagrado al Señor. [38] El que copie la receta para perfumarse, será excluido de su pueblo.

Éxodo capítulo 31
[1] El Señor habló a Moisés: [2] ---He escogido personalmente a Besalel, hijo de Urí, hijo de Jur, de la tribu de Judá, [3] y lo he colmado de dotes sobrehumanas, de destreza, habilidad y saber en su oficio, [4] para que proyecte y labre oro, plata y bronce; [5] para que talle piedras y las engaste; para que talle madera, y para las demás tareas. [6] Le doy como ayudante a Ohliab, hijo de Ajisamac, de la tribu de Dan. A todos los artesanos les he dado habilidad para que hagan todo lo que te he mandado, [7] la tienda del encuentro, el arca de la alianza, la placa que la tapa y todos los utensilios de la tienda; [8] la mesa con sus utensilios, el candelabro de oro de ley con sus utensilios y el altar del incienso; [9] el altar de los holocaustos con sus utensilios, el barreño con su peana; [10] todos los ornamentos sagrados del sacerdote Aarón y sus hijos para cuando oficien;[11] el aceite de la unción y el incienso del sahumerio del templo. Lo harán ajustándose a lo que yo he ordenado. [12] El Señor habló a Moisés: [13] ---Di a los israelitas: Guardaréis mis sábados, porque el sábado es la señal convenida entre vosotros y yo, por todas vuestras generaciones, por la que conoceréis que yo soy el Señor, que os santifica. [14] Guardaréis el sábado porque es día santo para vosotros; el que lo profane es reo de muerte; el que trabaje será excluido de su pueblo. [15] Seis días podréis trabajar; el séptimo es día de descanso solemne dedicado al Señor. El que trabaje en sábado es reo de muerte. [16] Los israelitas guardarán el sábado en todas sus generaciones como alianza perpetua. [17] Será la señal perpetua entre yo y los israelitas, porque el Señor hizo el cielo y la tierra en seis días y el séptimo descansó. [18] Cuando acabó de hablar con Moisés en el monte Sinaí, le dio las losas de la alianza: losas de piedra escritas por el dedo del Señor.

Éxodo capítulo 32
[1] Viendo el pueblo que Moisés tardaba en bajar del monte, acudió en masa ante Aarón, y le dijo: ---Anda, haznos un dios que vaya delante de nosotros; pues a ese Moisés que nos sacó de Egipto no sabemos qué le ha pasado. [2] Aarón les contestó: ---Quitad los pendientes de oro a vuestras mujeres, hijos e hijas y traédmelos. [3] Todo el pueblo se quitó los pendientes de oro y se los trajo a Aarón. [4] Él los recibió, hizo trabajar el oro a cincel y fabricó un becerro de fundición. Después les dijo: ---Éste es tu dios, Israel, que te sacó de Egipto. [5] Después, con reverencia, edificó un altar ante él y proclamó: ---Mañana es fiesta del Señor. [6] Al día siguiente se levantaron, ofrecieron holocaustos y sacrificios de comunión, el pueblo se sentó a comer y beber y después se levantó a danzar. [7] El Señor dijo a Moisés: ---Anda, baja del monte, que se ha pervertido tu pueblo, el que tú sacaste de Egipto. [8] Pronto se han desviado del camino que yo les había señalado. Se han hecho un novillo de metal, se postran ante él, le ofrecen sacrificios y proclaman: Éste es tu dios, Israel, el que te sacó de Egipto. [9] Y el Señor añadió a Moisés: ---Veo que este pueblo es un pueblo testarudo. [10] Por eso déjame: mi ira se va a encender contra ellos hasta consumirlos. Y de ti sacaré un gran pueblo. [11] Entonces Moisés aplacó al Señor, su Dios, diciendo: ---¿Por qué, Señor, se va a encender tu ira contra tu pueblo, que tú sacaste de Egipto con gran poder y mano robusta? [12] ¿Tendrán que decir los egipcios: Con mala intención los sacó, para hacerlos morir en las montañas y exterminarlos de la superficie de la tierra? Desiste del incendio de tu ira, arrepiéntete de la amenaza contra tu pueblo. [13] Acuérdate de tus siervos Abrahán, Isaac e Israel, a quienes juraste por ti mismo, diciendo: Multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo, y toda esta tierra de que he hablado, se la daré a vuestra descendencia para que la posean siempre. [14] Y el Señor se arrepintió de la amenaza que había pronunciado contra su pueblo. [15] Moisés se volvió y bajó del monte con las dos losas de la alianza en la mano. Las losas estaban escritas por ambos lados, por delante y por detrás; [16] eran hechura de Dios y la escritura era escritura de Dios grabada en las losas. [17] Al oír Josué el griterío del pueblo, dijo a Moisés: ---Se oyen gritos de guerra en el campamento. [18] Contestó él: ---No es grito de victoria, no es grito de derrota, que son cantos lo que oigo. [19] Al acercarse al campamento y ver el becerro y las danzas, Moisés, enfurecido, tiró las losas y las rompió al pie del monte. [20] Después agarró el becerro que habían hecho, lo quemó y lo trituró hasta hacerlo polvo, que echó en agua, y se lo hizo beber a los israelitas. [21] Moisés dijo a Aarón: ---¿Qué te ha hecho este pueblo para que le acarrees tan enorme pecado? [22] Contestó Aarón: ---No te irrites, señor. Sabes que este pueblo es perverso. [23] Me dijeron: Haznos un dios que vaya delante de nosotros, pues a ese Moisés que nos sacó de Egipto no sabemos qué le ha pasado. [24] Yo les dije: Quien tenga oro que se desprenda de él y me lo dé. Yo lo eché al fuego y salió este becerro. [25] Moisés, viendo que el pueblo estaba desmandado por culpa de Aarón, que lo había expuesto al ataque enemigo, [26] se plantó a la puerta del campamento y gritó: ---¡A mí los del Señor! Y se le juntaron todos los levitas. [27] Él les dijo: ---Esto dice el Señor Dios de Israel: Ciña cada uno la espada al muslo; pasad y repasad el campamento de puerta en puerta, matando, aunque sea al hermano, al compañero, al pariente. [28] Los levitas cumplieron las órdenes de Moisés, y aquel día cayeron unos tres mil hombres del pueblo. [29] Moisés les dijo: ---Hoy os habéis consagrado al Señor, a costa del hijo o del hermano, ganándoos hoy su bendición. [30] Al día siguiente Moisés dijo al pueblo: ---Habéis cometido un pecado gravísimo; pero ahora subiré al Señor a ver si puedo expiar vuestro pecado. [31] Volvió, pues, Moisés al Señor y le dijo: ---Este pueblo ha cometido un pecado gravísimo haciéndose dioses de oro. [32] Pero ahora, o perdonas su pecado o me borras de tu registro. [33] El Señor respondió: ---Al que haya pecado contra mí lo borraré del libro. [34] Ahora ve y guía a tu pueblo al sitio que te dije: mi ángel irá delante de ti. Y cuando llegue el día de la cuenta, les pediré cuentas de su pecado. [35] Y el Señor castigó al pueblo por venerar el becerro que había hecho Aarón.

Éxodo capítulo 33
[1] El Señor dijo a Moisés: ---Anda, marcha desde aquí con el pueblo que sacaste de Egipto a la tierra que prometí a Abrahán, Isaac y Jacob que le daría a su descendencia. [2] Enviaré por delante mi ángel para que expulse a cananeos, amorreos, hititas, fereceos, heveos y jebuseos; [3] a una tierra que mana leche y miel. Pero yo no subiré entre vosotros, porque sois un pueblo testarudo y os aniquilaría en el camino. [4] Al oír el pueblo palabras tan duras, guardó luto y nadie se puso sus joyas. [5] El Señor había dicho a Moisés: ---Di a los israelitas: Sois un pueblo testarudo; en sólo un momento que yo os acompañara, os aniquilaría; ahora quitaos las joyas que lleváis, y ya veré lo que hago con vosotros. [6] Los israelitas se desprendieron de sus joyas a partir del monte Horeb. [7] Moisés levantó la tienda y la plantó fuera, a distancia del campamento, y la llamó Tienda del encuentro. El que tenía que consultar al Señor, salía fuera del campamento y se dirigía a la Tienda del encuentro. [8] Cuando Moisés salía en dirección a la tienda, todo el pueblo se levantaba y esperaba a la entrada de sus tiendas, siguiendo con la vista a Moisés hasta que entraba en la tienda; [9] en cuanto él entraba, la columna de nube bajaba y se quedaba a la entrada de la tienda, mientras el Señor hablaba con Moisés. [10] Cuando el pueblo veía la columna de nube parada a la puerta de la tienda, se levantaba y se prosternaba cada uno a la entrada de su tienda. [11] El Señor hablaba con Moisés cara a cara, como habla un hombre con un amigo. Después él volvía al campamento, mientras que Josué, hijo de Nun, su joven ayudante, no se apartaba de la tienda. [12] Moisés dijo al Señor: ---Mira, tú me has dicho que guíe a este pueblo, pero no me has comunicado a quién me das como auxiliar, y, sin embargo, dices que me tratas personalmente y que gozo de tu favor; [13] pues, si gozo de tu favor, enséñame el camino, y así sabré que gozo de tu favor; además, ten en cuenta que esta gente es tu pueblo. [14] Respondió el Señor: ---Yo en persona iré caminando para llevarte al descanso. [15] Replicó Moisés: ---Si no vienes en persona, no nos hagas salir de aquí. [16] Pues, ¿en qué se conocerá que yo y mi pueblo gozamos de tu favor sino en el hecho de que vas con nosotros? Esto nos distinguirá a mí y a mi pueblo de los demás pueblos de la tierra. [17] El Señor le respondió: ---También esa petición te la concedo, porque gozas de mi favor y te trato personalmente. [18] Entonces él pidió: ---Enséñame tu Gloria. [19] Le respondió: ---Yo haré pasar ante ti toda mi riqueza y pronunciaré ante ti el nombre: Señor, porque yo me compadezco de quien quiero y favorezco a quien quiero; [20] pero mi rostro no lo puedes ver, porque nadie puede verlo y quedar con vida. [21] Y añadió: ---Ahí, junto a la roca, tienes un sitio donde ponerte; [22] cuando pase mi Gloria te meteré en una hendidura de la roca y te cubriré con mi palma hasta que haya pasado, [23] y cuando retire la mano podrás ver mi espalda, pero mi rostro no lo verás.

Éxodo capítulo 34
[1] El Señor ordenó a Moisés: ---Lábrate dos losas de piedra como las primeras: yo escribiré en ellas los mandamientos que había en las primeras, las que tú rompiste. [2] Prepárate para mañana, sube al amanecer al monte Sinaí y espérame allí, en la cima del monte. [3] Que nadie suba contigo ni asome nadie en todo el monte, ni siquiera las ovejas y vacas pastarán en la ladera del monte. [4] Moisés labró dos losas de piedra como las primeras, madrugó y subió al amanecer al monte Sinaí, según la orden del Señor, llevando en la mano dos losas de piedra. [5] El Señor bajó en la nube y se quedó con él allí, y Moisés pronunció el Nombre del Señor. [6] El Señor pasó ante él proclamando: ---El Señor, el Señor, el Dios compasivo y clemente, paciente, rico en bondad y lealtad, [7] que conserva la misericordia hasta la milésima generación, que perdona culpas, delitos y pecados, aunque no deja impune y castiga la culpa de los padres en los hijos, nietos y bisnietos. [8] Moisés, al momento, se inclinó y se echó por tierra. [9] Y le dijo: ---Si gozo de tu favor, venga mi Señor con nosotros, aunque seamos un pueblo testarudo; perdona nuestras culpas y pecados y tómanos como heredad tuya. [10] Respondió el Señor: ---Yo voy a hacer un pacto. En presencia de tu pueblo haré maravillas como no se han hecho en ningún país ni nación; así, todo el pueblo que te rodea verá la obra impresionante que el Señor va a realizar contigo. [11] Cumple lo que yo te mando hoy, y te quitaré de delante a amorreos, cananeos, hititas, fereceos, heveos y jebuseos.[12] No hagas alianza con los habitantes del país donde vas a entrar, porque sería un lazo para ti. [13] Derribarás sus altares, destrozarás sus estelas, talarás sus árboles sagrados. [14] »No te postres ante dioses extraños, porque el Señor se llama Dios celoso, y lo es. [15] No hagas alianza con los habitantes del país, porque se prostituyen con sus dioses, y cuando les ofrezcan sacrificios te invitarán a comer de las víctimas. [16] No tomes a sus hijas por mujeres para tus hijos, pues cuando sus hijas se prostituyan con sus dioses, prostituirán a tus hijos con sus dioses. [17] »No te hagas estatuas de dioses. [18] »Guarda la fiesta de los Ázimos: comerás ázimos durante siete días por la fiesta del mes de abril, según te mandé, porque en ese mes saliste de Egipto. [19] »Todas las primeras crías machos de tu ganado me pertenecen, sean terneros o corderos. [20] La primera cría del borrico la rescatarás con un cordero, y si no la rescatas, la desnucarás. A tu primogénito lo rescatarás, y nadie se presentará ante mí con las manos vacías. [21] »Seis días trabajarás y al séptimo descansarás; durante la siembra y la siega descansarás. [22] »Celebra la fiesta de las Semanas al comenzar la siega del trigo y la fiesta de la Cosecha al terminar el año. [23] »Tres veces al año se presentarán todos los varones al Señor, Dios de Israel. [24] Cuando desposea a las naciones a tu llegada y ensanche tus fronteras, si subes a visitar al Señor, tu Dios, tres veces al año, nadie codiciará tu tierra. [25] »No ofrezcas nada fermentado con la sangre de mis víctimas. De la víctima de la Pascua no quedará nada para el día siguiente. [26] »Ofrece en el templo del Señor, tu Dios, las primicias de tus tierras. »No cocerás el cabrito en la leche de la madre. [27] El Señor dijo a Moisés: ---Escríbete estos mandatos. A tenor de estos mandatos hago alianza contigo y con Israel. [28] Moisés pasó allí con el Señor cuarenta días con sus cuarenta noches: no comió pan ni bebió agua, y escribió en las losas las cláusulas del pacto, los diez mandamientos. [29] Cuando Moisés bajó del monte Sinaí llevaba las dos losas de la alianza en la mano; no sabía que tenía radiante la cara de haber hablado con el Señor. [30] Pero Aarón y todos los israelitas vieron a Moisés con la cara radiante, y no se atrevieron a acercarse a él. [31] Cuando Moisés los llamó, se acercaron Aarón y los jefes de la comunidad, y Moisés les habló. [32] Después se acercaron todos los israelitas, y Moisés les comunicó las órdenes que el Señor le había dado en el monte Sinaí. [33] Y cuando terminó de hablar con ellos, se echó un velo por la cara. [34] Cuando Moisés acudía al Señor para hablar con él, se quitaba el velo hasta la salida. Cuando salía, comunicaba a los israelitas lo que le habían mandado. [35] Los israelitas veían la cara radiante, y Moisés se volvía a echar el velo por la cara, hasta que volvía a hablar con Dios.

Éxodo capítulo 35
[1] Moisés convocó a toda la asamblea de los israelitas y les dijo: ---Esto es lo que el Señor les manda hacer: [2] Durante seis días haréis vuestras tareas, pero el séptimo es el día de descanso solemne dedicado al Señor. El que trabaje en él es reo de muerte. [3] Ese día no haréis lumbre en ninguno de vuestros poblados. [4] Moisés dijo a toda la asamblea de los israelitas: ---Éstas son las órdenes del Señor: [5] de vuestros bienes ofreced un tributo al Señor; todo hombre generoso ofrecerá en tributo al Señor oro, plata y bronce, [6] púrpura violácea, roja y escarlata, lino y pelo de cabra, [7] pieles de carnero curtidas, pieles de marsopa y madera de acacia, [8] aceite para la lámpara, perfumes para la unción y para el sahumerio, [9] piedras de ónice y de engaste para el efod y el pectoral. [10] Los artesanos que se presenten para hacer lo que manda el Señor: [11] el santuario con su tienda y cubierta, corchetes y tablones, trancas, columnas y basas, [12] el arca con sus varales, la placa y la cortina que la tapa, [13] la mesa con sus varales y todos sus utensilios, los panes presentados, [14] el candelabro con las lámparas, con sus utensilios y el aceite, [15] el altar del incienso con sus varales, el aceite de la unción, el incienso del sahumerio y la antepuerta colocada a la entrada del santuario, [16] el altar de los holocaustos con su enrejado de bronce, sus utensilios y varales, el barreño con su peana, [17] los cortinones del atrio con sus columnas y basas y la antepuerta de la entrada del atrio, [18] las estacas de la morada, las estacas del atrio con sus cuerdas, [19] los ornamentos sagrados para las funciones del santuario, los ornamentos sagrados del sacerdote Aarón y los de sus hijos para oficiar. [20] Entonces toda la asamblea de los israelitas se retiró, [21] y todos los hombres generosos que se sentían animados llevaron tributos al Señor para las obras de la tienda del encuentro, para su culto y para las vestiduras sagradas. [22] Acudieron hombres y mujeres y entregaron generosamente hebillas, pendientes, anillos, pulseras y toda clase de objetos de oro, y cada uno lo agitaba ritualmente ante el Señor. [23] Los que poseían púrpura violácea, roja o escarlata, lino, pelo de cabra, pieles de carnero curtidas y pieles de marsopa lo llevaron. [24] Los que deseaban ofrecer tributo de plata y bronce se lo llevaron al Señor, y los que poseían maderas de acacia, las llevaban para los diversos usos. [25] Las mujeres hábiles en el oficio hilaron y llevaron las labores en púrpura violácea, roja, escarlata y en lino. [26] Todas las mujeres hábiles y dispuestas a ayudar tejieron el pelo de cabra. [27] Los jefes llevaron las piedras de ónice y de engaste para el efod y el pectoral, [28] los perfumes, el aceite de la lámpara, el aceite de la unción y el incienso del sahumerio. [29] Los hombres y mujeres israelitas que se sentían con generosidad para contribuir a las diversas tareas que el Señor había mandado hacer a Moisés llevaban su aportación voluntaria al Señor. [30] Moisés dijo a los israelitas: ---El Señor ha escogido a Besalel, hijo de Urí, hijo de Jur, de la tribu de Judá, [31] y lo ha colmado de dotes sobrehumanas, de sabiduría, de destreza y de habilidad para su oficio, [32] para que proyecte y labre oro, plata y bronce; [33] para que talle piedras y las engaste; para que talle madera, y para las demás tareas. [34] También le ha dado talento para enseñar a otros, lo mismo que a Ohliab, hijo de Ajisamac, de la tribu de Dan. [35] Los ha dotado de habilidad para realizar cualquier clase de labores: bordar en púrpura violácea, roja o escarlata y en lino; para realizar cualquier clase de labores y hacer proyectos.

Éxodo capítulo 36
[1] Besalel, Ohliab y todos los artesanos a quienes el Señor había dotado de habilidad y destreza para ejecutar los diversos trabajos del santuario realizaron lo que el Señor había ordenado. [2] Moisés convocó a Besalel, Ohliab y a todos los artesanos a quienes el Señor había dotado de habilidad y que estaban dispuestos a colaborar en la ejecución del proyecto, [3] y les entregó personalmente todos los tributos aportados por los israelitas para ejecutar los diversos trabajos del santuario. Los israelitas continuaban llevando ofrendas voluntarias todas las mañanas. [4] Un día los artesanos que trabajaban en el santuario dejaron sus trabajos, [5] y fueron a decir a Moisés: ---El pueblo trae más de lo que se necesita para llevar a cabo los diversos trabajos que el Señor ha ordenado. [6] Moisés mandó echar un bando por el campamento: Que nadie, ni hombre ni mujer, prepare y traiga más tributos al santuario. [7] Y el pueblo cesó de llevarlos. Lo aportado era más que suficiente para realizar las obras. [8] Todos los artesanos que colaboraban hicieron el santuario con diez lonas de lino torzal de púrpura violácea, roja y escarlata, y en ellas bordaron querubines. [9] Cada lona medía catorce metros de largo por dos de ancho: todas de la misma medida. [10] Empalmaron las lonas en dos series de a cinco cada una, [11] y en cada uno de los bordes de las dos series pusieron unas presillas de púrpura violácea: [12] cincuenta en el borde de la primera y otras cincuenta en el borde de la segunda, de modo que se correspondían. [13] Hizo también cincuenta corchetes de oro y unió con ellos las lonas, de modo que el santuario formase una unidad. [14] Tejió también once piezas en pelo de cabra para que sirvieran de tienda al santuario. [15] Cada lona medía quince metros de largo por dos de ancho: las once de la misma medida. [16] Empalmó cinco lonas por un lado y seis por el otro. [17] Puso cincuenta presillas en los bordes de cada serie de lonas empalmadas. [18] Hizo también cincuenta corchetes de bronce para cerrar la tienda y formar así una unidad. [19] Hizo además para la tienda una cubierta de pieles de carnero curtidas y una sobrecubierta de pieles de marsopa. [20] Hizo unos tablones de madera de acacia para el santuario y los colocó verticalmente. [21] Cada tablón medía cinco metros de largo por setenta y cinco centímetros de ancho, [22] y llevaba dos espigas para ensamblarse con los contiguos. [23] Colocó así los tablones del santuario: en la parte sur, veinte tablones, [24] y debajo de ellos cuarenta basas de plata, dos por tablón, para las espigas. [25] En el segundo lado, al norte, otros veinte tablones, [26] con sus cuarenta basas, dos por tablón. [27] En el fondo del santuario, al poniente, seis tablones de frente [28] y dos formando los ángulos. [29] Parejos por abajo y perfectamente unidos por arriba hasta la primera anilla. Los dos tablones formaban así los ángulos del fondo del santuario. [30] En total, ocho tablones con dieciséis basas, dos por tablón. [31] Hizo también cinco travesaños de madera de acacia para los tablones de cada lado [32] y cinco para el lado del fondo, al poniente. [33] El travesaño central, a media altura de los tablones, atravesaba de un extremo a otro. [34] Hizo de oro las anillas, por donde pasaban los travesaños, y revistió de oro los tablones y los travesaños. [35] Hizo una cortina de púrpura violácea, roja y escarlata y lino torzal, y bordó en ella querubines. [36] La colgó de cuatro columnas de madera de acacia, revestidas de oro y provistas de escarpias doradas. Y fundió cuatro basas de plata. [37] Hizo también una antepuerta para la tienda, de púrpura violácea, roja y escarlata y lino torzal, recamada, [38] y cinco columnas provistas de ganchos. Revistió de oro sus capiteles y filetes, y de bronce las cinco basas.

Éxodo capítulo 37
[1] Besalel hizo el arca de madera de acacia, de ciento veinticinco centímetros de largo por setenta y cinco de ancho y setenta y cinco de alto. [2] La revistió de oro de ley por dentro y por fuera, y le aplicó alrededor un listón de oro. [3] Fundió oro para hacer cuatro anillas, que colocó en los cuatro ángulos, dos a cada lado. [4] Hizo también unos varales de madera de acacia y los revistió de oro. [5] Metió los varales por las anillas laterales del arca para poder transportarla. [6] Hizo también una placa de oro puro de ciento veinticinco centímetros de largo por setenta y cinco de ancho. [7] En sus dos extremos hizo dos querubines cincelados en oro: [8] cada uno arrancando de un extremo de la placa [9] y cubriéndola con las alas extendidas hacia arriba. Estaban uno frente a otro, mirando al centro de la placa. [10] Hizo la mesa de madera de acacia, de un metro de largo por cincuenta centímetros de ancho y setenta y cinco de alto. [11] La revistió de oro de ley y le aplicó alrededor un listón de oro. [12] Le puso alrededor una abrazadera de un palmo, y alrededor de la abrazadera un listón de oro. [13] Fundió oro para hacer cuatro anillas, y las colocó en los ángulos de las cuatro patas. [14] Sujetó las anillas a la abrazadera, y por ellas se metían los varales para transportar la mesa. [15] Hizo también varales de madera de acacia y los revistió de oro: con ellos se transportaba la mesa. [16] Hizo también los utensilios de la mesa: fuentes, bandejas, jarras y copas para la libación, todo de oro de ley. [17] Hizo el candelabro de oro de ley, todo cincelado; de él arrancaban base, fuste, cálices y corolas. [18] De sus lados arrancaban seis brazos, tres a cada lado. [19] Cada brazo tenía tres copas, como de flor de almendro, con cálices y corolas; eran iguales los seis brazos que arrancaban del candelabro. [20] El candelabro tenía cuatro copas, como flores de almendro, con cálices y corolas. [21] Un cáliz debajo de cada pareja de brazos del candelabro; los seis brazos del candelabro eran iguales. [22] Cálices y fustes arrancaban de él, todos por igual, cincelados en oro de ley. [23] Hizo las siete lámparas, con sus despabiladeras y ceniceros de oro de ley. [24] Empleó treinta kilos de oro para hacer el candelabro y sus utensilios. [25] Hizo el altar del incienso de madera de acacia. Era cuadrado, de cincuenta centímetros de largo por cincuenta de ancho por un metro de alto. De él arrancaban los salientes. [26] Revistió de oro de ley la parte superior, los cuatro lados y los salientes. Alrededor le aplicó un listón de oro. [27] Bajo éste, en los rebordes de dos lados opuestos, puso dos anillas de oro, por las cuales se metían los varales para transportar el altar. [28] Hizo también los varales de madera de acacia y los revistió de oro. [29] Hizo también el aceite de la unción santa y el incienso puro del sahumerio, según receta de perfumista.

Éxodo capítulo 38
[1] Hizo el altar de los holocaustos de madera de acacia; medía dos metros y medio de largo por dos y medio de ancho, era cuadrado y medía metro y medio de alto. [2] En las cuatro esquinas hizo unos salientes que arrancaban de él y los revistió de bronce. [3] También hizo de bronce todos los utensilios del altar: calderos, paletas, aspersorios, trinchantes y braseros. [4] Hizo también para el altar un enrejado de bronce, y lo colocó bajo los rebordes de modo que bajara hasta media altura del altar. [5] Soldó cuatro anillas a los cuatro ángulos del enrejado de bronce para meter por ellas los varales. [6] Hizo los varales de madera de acacia y los revistió de bronce. [7] Los metió por las anillas de los dos lados del altar para transportarlo. Hizo el altar hueco y de tablas. [8] Hizo de bronce el barreño y su peana, con los espejos de las mujeres que servían a la entrada de la tienda del encuentro. [9] Así hizo el atrio: en el lado sur puso unos cortinones de lino torzal, en una longitud de cincuenta metros. [10] Las veinte columnas y basas eran de bronce, las escarpias de las columnas y los filetes eran de plata. [11] En el lado norte puso cortinones en una longitud de cincuenta metros, colgadas de veinte columnas con sus basas de bronce; las escarpias y los filetes de las columnas eran de plata. [12] En el lado de poniente puso cortinones en una anchura de veinticinco metros, con diez columnas y diez basas; las escarpias y los filetes de las columnas eran de plata. [13] El lado de levante tenía una anchura de veinticinco metros. [14] A un lado de la entrada del atrio los cortinones eran de siete metros y medio, con tres columnas y tres basas [15] y al otro lado de la entrada del atrio puso cortinones de siete metros y medio, con tres columnas y tres bases. [16] Todas los cortinones que rodeaban el atrio eran de lino torzal. [17] Las basas de las columnas eran de bronce; las escarpias y filetes, de plata. Revistió de plata los capiteles, y todas las columnas del atrio llevaban filetes de plata. [18] La antepuerta del atrio era de púrpura violácea, roja y escarlata y lino torzal, y estaba recamada. Medía diez metros de largo por dos y medio de alto, lo mismo que los cortinones del atrio. [19] Colgaba de cuatro columnas, con sus basas de bronce; las escarpias eran de plata. Y revistió de plata los capiteles y los filetes. [20] Todas las estacas que rodeaban el atrio del santuario eran de bronce. [21] Éstos son los gastos de la construcción del santuario de la alianza, que registraron los levitas por orden de Moisés y bajo la dirección de Itamar, hijo del sacerdote Aarón. [22] Besalel, hijo de Urí, hijo de Jur, de la tribu de Judá, hizo todo lo que el Señor había ordenado a Moisés. [23] Le ayudó Ohliab, hijo de Ajisamac, de la tribu de Dan, artesano, dibujante y bordador en púrpura violácea, roja y escarlata, y en lino. [24] El total de oro empleado en la construcción del santuario, oro de la ofrenda agitada ritualmente, fue de ochocientos setenta y ocho kilos --peso del templo--. [25] La plata de los registrados de la asamblea fue tres mil dieciocho kilos --peso del templo--. [26] Cinco gramos de plata --peso del templo-- por cada uno de los registrados en el censo, de veinte años para arriba, o sea, seiscientos tres mil quinientos cincuenta hombres. [27] Tres mil kilos de plata se emplearon en la fundición de las basas del templo y de la cortina, a razón de treinta kilos por basa. [28] Con los dieciocho kilos restantes se hicieron las escarpias y los filetes de las columnas y se revistieron los capiteles. [29] El bronce de la ofrenda agitada ritualmente pesó dos mil ciento veinticuatro kilos. [30] Se empleó en hacer las basas de la entrada de la tienda del encuentro, el altar de bronce con su rejilla y todos los utensilios del altar, [31] las basas del atrio y de su puerta, todas las estacas del santuario y las del atrio.

Éxodo capítulo 39
[1] Confeccionaron los ornamentos sagrados para el servicio del santuario en púrpura violácea, roja y escarlata, y lino torzal. Y del mismo material hicieron los ornamentos sagrados de Aarón, como el Señor se lo había ordenado a Moisés. [2] Hicieron el efod de oro, púrpura violácea, roja y escarlata y lino torzal. [3] Hicieron panes de oro, los cortaron en hilos y los bordaron en la púrpura violácea, roja y escarlata, y en el lino torzal. [4] Hicieron también dos hombreras unidas por los extremos. [5] El cinturón para sujetar el efod arrancaba de él y era de la misma labor: de oro, púrpura violácea, roja y escarlata y lino torzal, como el Señor se lo había ordenado a Moisés. [6] Engastaron las piedras de ónice en filigrana de oro y grabaron en ellas, como en un sello, los nombres de las tribus israelitas. [7] Las aplicaron a las hombreras del efod: piedras recordatorio de los israelitas, como el Señor se lo había ordenado a Moisés. [8] Hizo artísticamente el pectoral, de la misma labor que el efod: oro, púrpura violácea, roja y escarlata y lino torzal.[9] Era doble y cuadrado, un palmo de largo por uno de ancho. [10] Engastaron en él cuatro filas de piedras: en la primera fila, carnelita, topacio y azabache; [11] en la segunda fila, esmeralda, zafiro y diamante; [12] en la tercera fila, jacinto, ágata y amatista; [13] en la cuarta fila, topacio, ónice y jaspe. Las guarniciones de pedrería iban engastadas en filigrana de oro. [14] Pusieron doce piedras, como el número de las tribus israelitas. Cada piedra llevaba grabado, como un sello, el nombre de una de las doce tribus. [15] Hicieron además para el pectoral cadenas de oro de ley, trenzadas como cordones; [16] dos engastes de oro y dos anillas de oro, que sujetaron a los dos extremos del pectoral. [17] Pasaron los dos cordones de oro por las dos anillas del pectoral [18] y unieron los dos cabos de los cordones a las dos filigranas, y los fijaron en las hombreras del efod por la parte delantera. [19] Hicieron otras dos anillas de oro y las colocaron en los dos extremos del pectoral, en el borde interior que toca el efod. [20] Y otras dos anillas de oro, que fijaron en la parte interior y delantera de las hombreras del efod, junto al empalme y más arriba del cinturón del efod. [21] Con un cordón de púrpura violácea sujetaron las anillas del pectoral con las del efod, de modo que quedara sobre el cinturón del efod y no pudiera desprenderse el pectoral del efod, como el Señor se lo había ordenado a Moisés. [22] Hizo el manto del efod todo él de púrpura violácea. [23] Tenía arriba una abertura en el centro, reforzada alrededor con un dobladillo, como la abertura de un coselete, para que no se rasgara. [24] En la orla del manto, todo alrededor, pusieron granadas de púrpura violácea, roja y escarlata, [25] y alternando con ellas, cascabeles de oro: [26] cascabel y granada todo alrededor. Se usaba para oficiar, como el Señor se lo había ordenado a Moisés. [27] Para Aarón y sus hijos hicieron túnicas tejidas en lino, [28] turbantes y birretas con adornos, y calzones de lino torzal. [29] Las bandas en lino torzal, púrpura violácea, roja y escarlata, recamadas, como el Señor se lo había ordenado a Moisés. [30] Hicieron de oro de ley la flor de la diadema santa, y grabaron en ella, como en un sello: Consagrado al Señor. [31] La sujetaron al turbante por su parte superior, con un cordón de púrpura violácea, como el Señor se lo había ordenado a Moisés. [32] Así terminaron los trabajos del santuario y de la tienda del encuentro. Los israelitas los hicieron ajustándose a lo que el Señor había ordenado a Moisés. [33] Le presentaron a Moisés el santuario, la tienda y todos sus utensilios: corchetes, tablones, travesaños, columnas y basas. [34] La cubierta de pieles de carnero curtidas, la cubierta de pieles de marsopa y la cortina de la antepuerta. [35] El arca de la alianza con varales y placa. [36] La mesa con sus utensilios y los panes presentados. [37] El candelabro de oro puro, con sus lámparas en orden, sus utensilios y el aceite de las lámparas. [38] El altar de oro y el aceite de la unción y del sahumerio y la antepuerta de la tienda. [39] El altar de bronce con su rejilla, varales y demás utensilios; el barreño con su peana. [40] Los cortinones del atrio con columnas y basas; la antepuerta de la entrada del atrio con cuerdas, estacas y demás utensilios del servicio del santuario de la tienda del encuentro.[41] Los ornamentos sagrados para oficiar en el santuario, los ornamentos que el sacerdote Aarón y sus hijos usaban para oficiar. [42] Los israelitas hicieron todos los trabajos ajustándose a lo que el Señor había ordenado a Moisés. [43] Moisés examinó toda la labor, comprobó que se ajustaban a lo ordenado por el Señor, y les dio la bendición.

Éxodo capítulo 40
[1] El Señor habló a Moisés: [2] ---El día uno del mes primero instalarás el santuario de la tienda del encuentro: [3] pondrás en él el arca de la alianza y la taparás con la cortina;[4] meterás la mesa y colocarás en ella los panes; meterás el candelabro y encenderás las lámparas; [5] pondrás el altar de oro del incienso delante del arca de la alianza, y colgarás la antepuerta del santuario; [6] colocarás el altar de los holocaustos delante de la puerta del santuario de la tienda del encuentro; [7] pondrás el barreño entre la tienda del encuentro y el altar, y le echarás agua; [8] alrededor levantarás el atrio y pondrás la antepuerta de la entrada del atrio. [9] »Tomarás el aceite de la unción y ungirás el santuario y cuanto hay en él: lo consagrarás con todos sus utensilios y quedará consagrado. [10] Ungirás también el altar de los holocaustos con todos sus utensilios, lo consagrarás y será sacrosanto. [11] Ungirás también el barreño con su peana y los consagrarás. [12] »Después mandarás acercarse a Aarón y a sus hijos a la puerta de la tienda del encuentro y los harás bañarse. [13] Vestirás a Aarón los ornamentos sagrados, lo ungirás y lo consagrarás sacerdote mío. [14] Después mandarás acercarse a sus hijos, y les vestirás la túnica; [15] los ungirás como ungiste a su padre, para que sean mis sacerdotes. La unción les conferirá el sacerdocio perpetuo en todas sus generaciones. [16] Moisés hizo todo ajustándose a lo que el Señor le había mandado. [17] El día uno del mes primero del segundo año fue instalado el santuario. [18] Moisés instaló el santuario, colocó las basas, puso los tablones con sus travesaños y plantó las columnas; [19] montó la tienda sobre el santuario y puso la cubierta sobre la tienda, como el Señor se lo había ordenado a Moisés. [20] Colocó el documento de la alianza en el arca, sujetó al arca los varales y la cubrió con la placa. [21] Después la metió en el santuario y colocó la cortina de modo que tapase el arca de la alianza, como el Señor se lo había ordenado a Moisés. [22] Colocó también la mesa en la tienda del encuentro, en la parte norte del santuario y fuera de la cortina. [23] Sobre ella colocó los panes presentados al Señor, como se lo había ordenado el Señor a Moisés. [24] Colocó el candelabro en la tienda del encuentro, en la parte sur del santuario, frente a la mesa; [25] encendió las lámparas en presencia del Señor, como el Señor se lo había ordenado a Moisés. [26] Puso el altar de oro en la tienda del encuentro, frente a la cortina, [27] y quemó sobre él el incienso del sahumerio, como el Señor se lo había ordenado a Moisés. [28] Después colocó la antepuerta del santuario. [29] Puso el altar de los holocaustos a la puerta del santuario de la tienda del encuentro, y sobre él ofreció el holocausto y la ofrenda, como el Señor se lo había ordenado a Moisés. [30] Colocó el barreño entre la tienda del encuentro y el altar, y echó agua para las abluciones. [31] Moisés, Aarón y sus hijos se lavaban manos y pies [32] cuando iban a entrar en la tienda del encuentro para acercarse al altar, como el Señor se lo había ordenado a Moisés. [33] Alrededor del santuario y del altar levantó el atrio, y colocó la antepuerta a la entrada del mismo. Y así acabó la obra Moisés. [34] Entonces la nube cubrió la tienda del encuentro, y la Gloria del Señor llenó el santuario.[35] Moisés no pudo entrar en la tienda del encuentro, porque la nube se había apostado sobre ella y la Gloria del Señor llenaba el santuario. [36] Cuando la nube se alzaba del santuario, los israelitas levantaban el campamento en todas las etapas. [37] Pero cuando la nube no se alzaba, los israelitas esperaban hasta que se alzase. [38] Pues de día la nube del Señor se posaba sobre el santuario, y de noche el fuego, en todas sus etapas, a la vista de toda la casa de Israel.


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